domingo, 5 de junio de 2016

FRANCISCO ENRÍQUEZ DE RIBERA. FUNDADOR DE PATERNA DE RIVERA (I)

Artículo publicado en la Revista "El Alcaucil  nº 22 . 1996. Paterna de Rivera
 
                        Con este artículo pretendemos esbozar una breve biografía de Francisco Enríquez de Ribera, miembro de la familia Ribera al que se le adjudica la fundación de Paterna de Rivera en el año 1503. Lo hemos dividido en dos partes: esta primera que ofrecemos aquí, y la segunda que se incluirá en el próximo número, en la que trataremos de su relación con Paterna.
 
ANTECEDENTES FAMILIARES
 
 
Escudo de la Casa de Alcalá
Escudo de la  Casa  Alcalá
            En Francisco Enríquez de Ribera se aúnan los títulos de dos grandes Casas Nobiliarias de la historia de España, los Ribera y los Enríquez.
           
            Los Ribera eran oriundos de Galicia, concretamente de Orense. A 22 Km. del municipio de Celanova, junto al río Limia, se encuentra el Castillo de los Ribera. El señor de la Casa era Gonzalo López de Ribera, cuyo hijo, el caballero gallego Lope López de Ribera, se afincó en Sevilla en tiempos de Fernando IV, donde casó con María Afán. Del matrimonio nació Ruy López de Ribera que  falleció en el asedio a Algeciras en 1344.
 
            Ruy López casó con Inés de Sotomayor, de cuyo matrimonio nació en 1338 Per I Afán de Ribera, apodado "el Viejo", que fue nombrado Notario Mayor de Andalucía en 1386 y posteriormente, en 1396, Adelantado Mayor de la Frontera.
 
            Per Afán I casó en dos ocasiones: con María Rodríguez Mariño y, a la muerte de esta, con Aldonza de Ayala y Toledo en 1395, también viuda. Murió en el año 1423 con 85 años de edad. Le sucedió como heredero su hijo Diego Gómez de Ribera, primogénito del segundo matrimonio, el cual desposó con Beatriz Portocarrero. El II Adelantado murió en el cerco a Alora en mayo de 1434, tenía entonces su hijo y sucesor, Per Afan II de Ribera, 14 años.
 
            Per Afan II de Ribera, III Adelantado, se une en matrimonio también en dos ocasiones, con Teresa de Córdoba y Arellano y posteriormente con María de Mendoza. En el año 1441 Juan II de Castilla hizo merced a Per Afan II del señorío de Alcalá y su término, en el cual se encontraba la dehesa de Paterna.
 
            En el año 1447 Per Afan instituye un mayorazgo a favor de su hija Beatriz al que se vincula el señorío de Alcalá de los Gazúles. El III Adelantado murió en 1454 sin ningún hijo varón y con cinco hijas: Beatriz, Catalina, Leonor, María e Inés. En el testamento incluyó una cláusula en la que solicitaba al rey que el Adelantamiento fuese otorgado al futuro marido de Beatriz, la primogénita, y como Administradora del Adelantamiento su viuda María de Mendoza, hasta el matrimonio de Beatriz .
            En 1460 María de Mendoza casa a su hija Beatriz con Pedro Enríquez Quiñones, uno de los hijos del Almirante de Castilla y tío del Rey Católico; su madre era hermana legítima de este. Sin embargo María de Mendoza retuvo el Adelantamiento hasta 1465, en que lo cedió a Pedro Enríquez, que pasó a ser el IV Adelantado. Beatriz de Ribera falleció en 1469, casando Pedro Enríquez en 1474 con su hermana Catalina de Ribera.
 
            Pedro Enríquez tuvo cuatro hijos, dos con Beatriz: María y Francisco Enríquez de Ribera, y dos con Catalina: Fadrique y Fernando Enríquez de Ribera.




Fadrique Enríquez de Ribera (1476 - 1539)
            Los antecedentes de Pedro Enríquez Quiñones se remontan a la Casa Trastamara Era tataranieto del rey Alfonso XI y Leonor de Guzmán. De este matrimonio nació el Rey Enrique II de Trastamara y Fabrique Enríquez, Maestre de Santiago. Fadrique tuvo, de sus amores con la hija de su mayordomo, a Alonso Enríquez, Almirante de Castilla de 1405 a 1426. El 14 de Agosto de 1423, el rey Juan II de Castilla hizo donación a su tío Alonso Enríquez, Almirante de Castilla, de la Villa de Arcos y de las Torres de Lopera y Gigonza. El 6 de Noviembre de 1477 Alonso Enríquez, por facultad concedida por los Reyes Católicos, vendió al Marqués de Cádiz, Rodrigo Ponce de León, las Torres de Lopera y Gigonza. Alonso Enríquez casó con Juana de Mendoza dejando como sucesor a su hijo Fadrique Enríquez, Almirante también de 1426 a 1464. Casó este en dos ocasiones, primero con Marina de Ayala y posteriormente con Teresa Quiñones, Condesa de Melgar. De este segundo matrimonio nació Pedro Enríquez Quiñones, que unió el linaje con la Casa Ribera.
 
 
 
FRANCISCO ENRIQUEZ DE RIBERA. VIDA Y HECHOS DESTACADOS
 
 
            Fue IV Adelantado y Notario Mayor de Andalucía, Señor de Tarifa, Alcalá, Cañete, Bornos, Espera y otros pueblos.
 
            Hijo de Pedro Enríquez Quiñones y de Beatriz de Ribera nació en el año 1461. Tuvo una hermana llamada María y dos hermanastros por casar su Padre con Catalina de Ribera, hermana de Beatriz.
           
            Según las crónicas de la época  fue un militar valeroso, al que jamás se le conocieron acciones pecaminosas.
 
            D. Francisco Enríquez se casó en 1480, a los 19 años, con Leonor Ponce de León, hija del famoso Marqués de Cádiz, D. Rodrigo Ponce de León, el comprador de Gigonza en 1477. Se dice que con este matrimonio D. Rodrigo Ponce de León pretendía tener de su parte al heredero de la Casa de Ribera contra el Duque de Medina, a quién favorecía Pedro Enríquez, por ser cuñado de Leonor de Ribera, casado con aquel. No tuvieron descendencia.
 
            En 1482 estuvo a punto de caer prisionero junto a su padre al intentar sofocar las revueltas de los moriscos en la Axarquía de Málaga.
 
            A los 23 años, en 1484, tuvo la tenencia de Setenil. A la iglesia de este pueblo, antigua mezquita, hizo D. Francisco donación de ricos ornamentos.
 
            En 1490 Francisco Enríquez junto a su padre, hermanos y otros caballeros sevillanos con 600 peones y 500 caballos, conquistaron Alhama de Granada, no sin la muerte de muchos andaluces.
 
            Prestó a los Reyes Católicos para la guerra contra los moros medio cuento de maravedís, gran suma de dinero en aquel tiempo, que luego perdonó a la reina Isabel en su testamento.
 
            En 1492 participan los Ribera en la conquista de Granada. Tras el duro invierno el Adelantado Pedro Enríquez contrae una grave enfermedad, que se va acentuando cada vez más, falleciendo en el Real de Santa Fe el 8 de Febrero de 1492, rodeado de sus hijos Francisco, Fadrique y Fernando.
 
            Pagó numerosos rescates de cautivos en poder de los moros. Así en el siglo XVIII aún se conservaban en el Monasterio de Ntra. Sra. del Rosario de la Orden de San Jerónimo de Bornos, copia de dichos rescates que llevaba a cabo D. Francisco, presentándose de 50 en 50 y de 60 en 60 en el monasterio de Bornos, según refiere Fray Pedro de Mariscal.
 
            También refiere que dió libertad a muchos de sus esclavos, después de convertidos al cristianismo.
 
                        A la muerte de Pedro Enríquez, el Adelantamiento y los títulos de la Casa de Ribera recaen en su hijo Francisco. Refiere Fray Rodrigo de Carmona, prior del monasterio jerónimo de Ntra. Sra. Sta. María del Rosario de Bornos, en su Libro de la Fundación desta Casa:
 
            "Y no obstante que el dicho Adelantado don Francisco, después de la muerte de su madre, era heredero forzoso del estado y adelantamiento, por haber sido de su madre, ya difunta, no lo alcanzó ni lo pudo haber en vida del dicho su padre, que se lo detuvo  y ocupó por más tiempo de veinte años, después de la muerte dela señora doña Beatriz, su madre,sobre lo cual hubo entre padre y hijo grandes pleitos y debates. Muerto, pues, el dicho don Pedro Enríquez entró en el estado su hijo don Francisco Enríquez, así como heredero de su madre, con título de Adelantado mayor del Andalucía, como lo tuvieron sus padre, de esta casa de Ribera... Entrando, pues, en la posesión y señorío de su estado, el señor Adelantado don Francisco tuvo luego grandes pleitos y  diferencias  con sus tías, hermanas de su madre..."
           
            Vemos pues, que las relaciones familiares entre los Ribera, debido a diferencias respecto a los bienes del linaje, no eran gratas.

             El año 1500 ocurre un hecho trascendental para la vida del Adelantado, la curación de la lepra que padeció durante 30 años. Don Francisco Enríquez de Ribera fue un hombre extremadamente devoto, actitud nada infrecuente de la época en que vivió, pero quizás más comprometido aún con la religión por este hecho, que atribuyó a un milagro. El Padre Fray Pedro Beltrán describe los hechos en un romance dedicado al Adelantado en su Ramillete de flores de la Retama. Nos relata en verso la terrible enfermedad que padeció D. Francisco que le desfiguraba de pies a cabeza durante 30 años:


Cubre el Dios tres vezes Santo                   Fiero azote de los Cielos 
                             de vil, y asqueroso lepra                             que treinta años atormenta
à el Principe mas insigne,                          del Principe mas sufrido
que España en su historia observa.           la mas cándida paciencia.

Al insigne Adelantado                                Tantos siempre infatigable  
Don Francisco de Ribera                           sentimiento en alma tierna
y Enriquez, luz de su Casa,                        verdugo fue de sus carnes
ya de cenizas cubierta.                               llanto â llanto, y pena á pena.

Descomulgado contagio,                           Tantos el Adelantado
lastimosa plaga horrenda,                         padeciô en carcel molesta
que Dios de su Ciudad Santa                    de enfermedad incurable
providamente de tierra.                             adelantadas fierezas

Aquesta rebelde peste                               Tantos viviô inmoble yunque
de los pies á la cabeza                              de inexorables ofensas,
en él un monstruo retrata:                        con que atrevidos dolores
tan disforme le bosqueja.                          incansables le golpean.

Era todo una postilla                                Treinta años Imagen viva
tan abominable, y fea.                               fue del Leproso profeta,
que apenas retiene de hombre                  sino en misterios ocultos,
informe bruta apariencia.                         en sufridas inclemencias.  
         
 



            Vemos pues la trágica vida que llevaría D. Francisco, de sufrimiento, dolor, pena, angustia, frustración, etc., siempre en busca de remedios imposibles de médicos, ungüentos, curanderos, fármacos y, como no, realizando numerosas encomiendas a imágenes, reliquias, templos, etc. pidiendo a Dios su curación. Ante la inutilidad de su plegarias es llevado enfermo a la capilla de Ntra. Sra. de la Inhiesta en la Iglesia de San Julián, donde permanecerá durante 30 días en ayuno de pan y agua. El Adelantado durante este tiempo tuvo una cama en un nicho abierto en la pared dentro de la capilla. Al cabo de los treinta días, nos relata Fray Pedro Beltrán, despierta sano, alegre, fuerte y bello.

                                   Quando el generoso enfermo
                                    dichosamente despierta
                                    sano, alegre, fuerte, y bello,      
                                     pasmo de naturaleza.

                                    Milagrosamente fácil
                                    los ágiles miembros juega,
                                   y entre las olandas mira
                                    la piel asquerosa embuelta.

                                    Despegóse de las carnes
                                    la espantosa costra negra,
                                    quedando el cuerpo de mármol,
                                    qual sierpe, que se renueva.

San Julián 001.jpg
Iglesia San Julián. Sevilla
 

          En agradecimiento a la milagrosa curación el Adelantado instituye ocho capellanías perpetuas de 10.000 maravedís cada una en la Capilla de Nuestra Señora de la Inhiesta de la parroquia de San Julián de Sevilla, nombrando como patrono de ellas al Monasterio de Ntra. Sra. del Rosario de Bornos. Además dona a la imagen de la Inhiesta vestidos majestuosos, coronas, joyas, alhajas, ternos, cruces, ornamentos, velos, cálices, etc.

            Este hecho marcaría de por vida a Francisco Enríquez acentuando aún más su carácter religioso y por tanto, su caridad hacia los demás, realizando grandes limosnas y fundando numerosas iglesias, entre las que suponemos la de Paterna, y conventos. Así:

 
            * Al convento de San Pablo, de la Orden de Predicadores, dió tres molinos de pan que poseía en Bornos con la obligación de que diese de comer a los pobres de la Cárcel Real los viernes de Cuaresma.

            * Donó a las monjas domínicas del monasterio del Espíritu Santo de Jerez la renta anual de 120 fanegas de trigo.

            * Contribuyó a terminar la custodia de la Santa Iglesia de Sevilla, obra de plata y oro.

             * Hizo limosna de 8.000 ducados para la construcción del Convento  de Santo Domingo de Alcalá en 1509, año de su muerte.

            * Reedificó la Iglesia de San Mateo de Tarifa, siendo terminado por el Monasterio de los Jerónimos de Bornos con 600.000 maravedis.

            * Fundó el Monasterio de Ntra. Sra. del Rosario, de la Orden de los Jerónimos, en Bornos en el año 1505, aunque el 15 de Noviembre de 1493 se firma escritura entre D. Francisco y  el representante de la Orden para la construcción y mantenimiento del mismo. Por testamento del 6 de Octubre de 1507, nombra heredero al Monasterio de los Jerónimos dejándole toda la Villa de Bornos, siendo ratificado posteriormente en codicilo realizado en Alcalá de los Gazules el mismo día que murió.


Iglesia Ntra. Sra. de la Inhiesta Paterna de Rivera
            En 1506 Sevilla atraviesa una etapa de hambruna debido, primero a la sequía y luego a las inundaciones, que arruinan las cosechas. Francisco Enríquez socorre a la ciudad, la cual agradecida coloco una lápida en la Alhóndiga, que decía así:

            "En el año de 1506 hubo tanta esterilidad en Sevilla, que llegó a valer la fanega de trigo a tres ducados. Para ayuda y remedio de la cual, el Muy Ilustre Señor Don Francisco Henríquez de Ribera Adelantado Mayor del Andalucia dió al Pósito de esta Alhóndiga, gran cantidad de trigo con nombre de vendido a ciento y diez maravedis, de los cual montó la suelta é gracia que hizo, gran suma de ducados"

 
            El 15 de Agosto de 1507 muere su mujer, Leonor Ponce de León, en Torre Alháquime, donde se hallaba retirada para preservarse de la epidemia de peste que azotaba la región. Fue enterrada en el claustro del Monasterio de los Jerónimos de Bornos, siendo trasladados sus restos en el año 1423 por bula pontificia del Papa Julio II a la Capilla Mayor del mismo. En el Sepulcro reza lo siguiente:
 

Dª. LEONOR PONCE DE LEON
HIJA DEL GRAN DUQUE Y MARQUES
DE CADIZ DON Rº. PONCE
-DE LEON-
MUGER IGUAL EN NOBLEZA
Y PIEDAD DE NUESTRO
-ADELANTADO-
FALLECIO EN EL MES DE
AGOSTO- DE MDVII-
HSE
Lápida sepulcral de Leonor Ponce de León en Bornos

             Los últimos días de su vida los pasará en el monasterio de Bornos, junto a dos criados. En Febrero de 1508 sale a su Villa de Alcalá de los Gazules a despachar ciertos asuntos, cayendo enfermo. El jueves día 8, el Adelantado envía rápidamente a llamar al Padre Vicario y al Procurador del Monasterio de Bornos, pero estos no llegan a tiempo porque en el camino se encuentran el cuerpo del difunto que lo llevaban a sepultar a dicho monasterio, como había ordenado en su testamento. El mismo día de su muerte hace un codicilio en que ratifica su testamento y da otras 18 disposiciones. Tenía entonces 48 años.

            Rompiendo la tradición familiar (enterrarse en el Monasterio de la Cartuja de Sevilla) , es sepultado el día siguiente, 9 de Febrero de 1509, en el lugar por él dispuesto en su testamento, el claustro conventual, terminando el sepelio sobre las 10 de la mañana.  Aquí estuvo junto a de su mujer hasta el año 1523 en que fueron trasladados a la Capilla Mayor. La inscripción de su sepulcro rezaba lo siguiente:
 
D. FRANCISCO ENRIQUEZ DE RIBERA
ADELANTADO MAYOR DE LA
ANDALUCIA, SR. DE TARIFA,
ALCALA, CAÑETE, BORNOS,
DESCENDIENTE DE LOS REYES
DE CASTILLA Y DE LEON
ASCENDIENTE DE LOS EXCMOS
DUQUES DE ALCALA
FUNDADOR DESTE INSIGNE
MONASTERIO
FALLECIO EN VIII DE FEBRERO
AÑO DE MDIX
S.T.T.L. 
Lápida sepulcral de Francisco Enríquez de Ribera en Bornos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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