lunes, 21 de septiembre de 2020

PATERNA DE RIVERA Y LAS EPIDEMIAS DE PESTE EN EL SIGLO XVII (2)

 3.     LAS AMENAZAS DE PESTE EN PATERNA DE RIVERA EN EL SIGLO XVII

Durante el siglo XVII España sufrió continuas oleadas de peste pero las tres epidemias  más importantes[i]:

  • La peste Atlántica (1598-1602). Iniciada en Santander afectó al norte, se extendió hacia Castilla y alcanzó Andalucía y el Levante. Causó entre 500.000 y 600.000 muertes.
  • La peste Levantina o Valenciana (1647-1652). Azotó fundamentalmente Andalucía propagándose por el litoral mediterráneo hasta Aragón, ocasionando medio millón de muertos. Algunos consideran que esta epidemia fue la reactivación de un foco surgido en Málaga en 1636-37.
  • La peste de Cartagena (1675-1685). Comenzó en Cartagena y desde allí se extendió por toda Andalucía y Valencia. Fue la menos mortífera con unas 250.000 víctimas.

Tenemos escasas referencias sobre cómo pudo ser afectada Paterna por los distintos brotes epidémicos de peste que durante el siglo XVII asolaron repetidamente España. Contamos con  noticias indirectas de la llegada a nuestro pueblo de la peste atlántica en el año 1600 y con documentación del archivo municipal que da cuenta de los acuerdos tomados por el cabildo paternero ante la amenaza de peste durante los brotes de Málaga de 1636-37 y el de Cartagena de 1675-1685. 

3.1. La Peste Atlántica. La epidemia de 1600 

En Marzo de 1600 llegaban a Sevilla noticias de que en Paterna de Rivera, Arcos de la Frontera y El Puerto de Santa María estaban “picados de la peste del carbunco”, ante lo cual la Junta de Salud sevillana toma las primeras medidas para evitar que el contagio alcance a la ciudad, como colocar en las distintas entradas de la misma unas tablillas con el listado de los nombres de los lugares infectados, cortar las comunicaciones con dichos pueblos e imponer penas a quienes lleguen a la capital procedentes de los lugares infectados.  

Mapa de Sevilla. 1600 Matteo Florin

Esta escueta referencia sobre el contagio de la peste atlántica en Paterna el año de 1600 se la debemos a Jose Velázquez y Sánchez quien en su libro Anales epidémicos. Reseña histórica e las enfermedades contagiosas en Sevilla desde la reconquista cristiana hasta de presente[ii], publicado en 1866, la recogía de las actas capitulares del archivo municipal de Sevilla. 

“Parece preferible la invasión de 1600 para esta narrativa sustancial, como término medio del triennio calamitoso, y á la vez porque en este período predominó el recurso de inquirir el dictamen de los facultativos mas estimados en la metrópoli, debido al celo y laudable afan del Teniente mayor, licenciado Juan Bermudez y Figueroa, que desempeñaba en dias tan críticos la Asistencia en sustitución de don Diego de Pimentel. Desde Marzo se comenzó á extender que en Paterna de Rivera, en Árcos  y en el puerto de Sta. María picaba la peste de carbuncos; dando principio á sus tareas la junta de salud para poner en la tablilla los pueblos contagiados, guardar la ciudad de trato y comunicación con ellos, y prevenir á las justicias de tales distritos, epidemiados ó sospechosos, las penas dictadas contra aquellos de sus vecinos que viniesen á la capital só pretexto de tráfico, menester ó comisión. A principios de Abril padecía Moron grandemente de la pestilencia, el Coronil fué inscrito en la tablilla, y Utrera participó al regimiento sevillano que tenia varios heridos de landres, secas y carbuncos, curados en una casa de socorros provisional; avisando Constantino y Alcolea casi en los propios dias que en sus recintos desarrollaba la epidemia del tabardete los primeros ensayos de su efectiva intensidad”. 

No contamos con ninguna otra documentación que pueda corroborar si Paterna fue realmente azotada por la peste en 1600, aunque si sabemos que Vejer y Cádiz[iii] se vieron afectadas y que la vecina ciudad de Jerez sufrió la epidemia más grave de peste de todo el siglo XVII[iv]

Según Ismael Almagro, en abril de 1601 en Alcalá de los Gazules se hubo de poner guardas para evitar el contagio de peste que se estaba dando en toda la comarca[v]. Sin embargo ya el 9 de Abril de dicho año Alcalá de los Gazules es una de las villas y ciudades que aparecen en las tablillas que el cabildo de Jaén ordena colocar en las puertas de entrada a la ciudad, prohibiendo la entrada de dichos lugares con contagio[vi]. Las otras ciudades de la provincia de Cádiz que aparecen en el listado son la capital, Sanlúcar, Puerto Real, Gibraltar, Jerez, Arcos y El Puerto de Santa María. La epidemia se propaga rápidamente en el sur y en Mayo de dicho año el cabildo municipal de Córdoba envía al de Jaén una relación de nuevas ciudades afectadas. En la provincia de Cádiz a la relación anterior se añaden Olvera, Villamartín, Bornos y Medina Sidonia. Un mes después, en Junio, el ayuntamiento jiennense recibe desde Lucena la relación de ciudades picadas de peste: Cádiz, El Puerto de Santa María, Arcos, Gibraltar, Alcalá de los Gazules, Sanlúcar, Puerto Real, Jerez, Olvera, Medina Sidonia, Villamartín y Bornos. 

 En Alcalá de los Gazules las primeras muertes a causa de la peste se producen en 1602, según Ismael Almagro,  el 18 de Febrero, dando el cabildo por finalizado el brote el 26 de Marzo "por quanto ha sido servido dios de dar salud a esta villa y vecinos de la enfermedad de Pestilencia y que hace muchos dias que resulta haber enfermos algunos". Aunque la enfermedad aún no había desaparecido y en Mayo se da otro rebrote[vii]

No sabemos si estos rebrotes que se producen en todos los pueblos del entorno afectaron también a Paterna. 

3.2. La epidemia de Málaga de 1637 

En Abril de 1637 un barco procedente de Libourne (Francia) arribaba al puerto de Málaga y propagaba rápidamente la peste en la ciudad, llegando a ocasionar 40.000 muertos hasta septiembre en que cesó la enfermedad[viii]. El brote pronto se extendió a otras ciudades de la comarca.  

Dado el temor que suscitaba la mortífera enfermedad, las ciudades, en cuanto recibían   noticias de la existencia de lugares azotados por la peste con los que mantenía comunicación o relaciones comerciales, ponían en marcha inmediatamente rigurosas mediadas de aislamiento para evitar sus graves efectos. 

A  Paterna llegan noticias el 8 de Junio de 1637 de que las todas las ciudades de su entorno han dispuesto guardas ante el peligro de peste que estaba azotando Málaga, Archidona y otros lugares comarcanos. El cabildo acordará igualmente disponer guardas en las entradas del pueblo para impedir el tránsito de personas o mercancías procedentes de las zonas contagiadas. Así se colocarán sendas guardas en el camino de Alcalá y Medina y en el camino de Jerez y Arcos. 

A principios del siglo XVII Paterna contaba con unos 60 vecinos (unos 240 habitantes)[ix], por lo que el núcleo urbano estaría formado por un número similar de casas, además de los edificios públicos como el cabildo, el pósito, el horno, la cárcel, etc., distribuidos en torno a la actual plaza Constitución y la explanada hacia sur, entre la calles Juan Macías y Moro. 

El camino de Alcalá se adentraba  en Paterna por la zona del Punto, se prolongaba por la actual calle con el mismo nombre y conectaba con el camino que se  dirigiría a San Fernando, la actual carretera a Puerto Real. Este camino se cruzaba a los pies de Paterna con el que venía desde Medina en dirección hacia Arcos próximo al pozo de Medina, lugar donde abrevarían las caballerías a su paso por nuestro pueblo.  Existía una vía de comunicación mucho más antigua que la anterior, el llamado camino viejo de Medina a Arcos, que trascurría a unos 2,5 km al Oeste del núcleo urbano de Paterna. 

El camino hacia Jerez era la antigua Cañada de La Lapa, una ruta muy transitada durante la Edad Media, que se cruzaba en la zona Noroeste  de Paterna con el camino a Arcos. 

Foto aérea de Paterna . Vuelo americano 1946.

Por tanto, los puestos de vigilancia donde se apostaban las guardas estarían establecidos, uno en un lugar desde donde se daba vista a los caminos de Alcalá y Medina, posiblemente en la parte suroeste del pequeño núcleo urbano; y el otro en un punto desde donde se divisaban los caminos de Jerez y Arcos, en la zona  noroeste. 

Las guardas de los caminos serían realizadas por los propios habitantes de Paterna, para lo cual se procedía a confeccionar el padrón al objeto de conocer con certeza los vecinos con que contaba el pueblo en ese momento. Los dos puntos de vigilancia eran cubiertos por los centinelas “por su rueda”, es decir, por turnos rigurosos, y se les advertían de las severas penas en que podían incurrir si dejaban pasar personas o mercancías sospechosas de haber estado en los focos de contagio; desde multas de 600 maravedís a prisión. 

En alguacil recibirá cada tres día un memorial para notificar a los vecinos los días que les tocaba las guardas y en qué lugar les correspondía el puesto. Para ejercer la vigilancia a los guardas se les proporcionaba un poder testado con el fin de prender a los que quisieren entrar en Paterna, llevarlos a la cárcel y ponerlos a disposición del juez.  

En este cabildo se acordó que por cuanto en Alcalá, Medina y Jeres y Arcos, Puerto Real y Cádiz están puestas guardas por desir que en Málaga y otros lugares comarcanos y Archidona ay peste, se acuerda en este cabildo que se pongan guardas en los caminos como son una guarda en el camino de Alcalá  y Medina y otro en el camino de Jeres y Arcos y ansi se acordó que se guarden los caminos por los vesinos desta villa por su rueda de manera que se haga padrón de los vesinos y que por su rueda vayan guardando los dichos caminos y que se les notifique a las dichas guardas que pena de 600 mrs. (roto) mas que sera castigado con prisión y mas penas (roto) aplican para gastos de justicia  (roto) se les da (roto) tenga obligación cada tres días de dar al alguasil memorial para que les notifique a los vesinos el dia que les toca y que las guardas tengan por este estado para que las personas que entraren y se resistieren que los pueda prender y ponerlos en la carcel publica de esta villa y dar noticia a su jues para que los castigue[x]. 

Lugares con alto riesgo para el contagio de la peste eran las ventas ubicadas en los caminos de tránsito que ofrecían a los pasajeros y arrieros comida, bebida y hospedaje,  así como descanso y alimento para las caballerías. En los ventorrillos, sencillas construcciones o simples chozas,  próximos a los pueblos o situados en vías de comunicación de menor entidad y de uso más restringido por los habitantes del entorno, se daban cita los vecinos ya como lugar de parada, ya como punto de encuentro, reunión y esparcimiento donde beber y divertirse, e incluso para abastecerse los parroquianos de determinados productos que vendía el ventero. 

Típico ventorrillo de la zona. Ventorrillo Ortega en Alcalá de los Gazules

Uno de estos ventorrillos se encontraba en el camino de Paterna a San Fernando, a un Km. al oeste del pueblo, en la llamada Huerta de Mesa, dónde al parecer su dueño, Servando Cortes, vendía vino a los muchos pasajeros que frecuentaban este lugar[xi]. Ante el riesgo de que se convirtiese en un foco de contagio de peste, el cabildo prohíbe la venta de vino y hacer la era de trilla junto a la huerta bajo multa económica; suponemos porque en torno a la era se concentraban labradores y trabajadores. El cabildo así mismo comisiona a los alcaldes y regidores del concejo como diputados para que por su rueda visiten las guardas de los dos caminos y les apremien en su cometido de impedir el paso de personas o mercancías procedentes de zonas de contagio; así como vayan a la Huerta Mesa[xii] y garanticen el cumplimiento de lo ordenado a Servando Cortés: 

En este cabildo se acordó que por cuanto  Servan Cortes vesino desta villa vende vino en la Guerta de Mesa camino muy pasajero donde se allegan munchos ombres pasajeros de que se puede resultar a los vecinos desta villa muncho daño y perjuisio se acuerda que se le notifique que pena de mil mrs. por la primera ves que se le notificase no haga la era junto a la guerta ni venda vino en ella y que por la segunda ves que se le notificase encurra en dos mil mrs. porque desde luego les da por condenado lo contrario hasiendo lo qual aplican para gastos de justicia y que por su rueda acudan los alcaldes y regidores por deputados para que vesiten las guardas y ansi mesmo el presente y que tenga cada uno potestad para apremiar a las dichas guardas ¿guarden? sus puestos co (roto) quisieren entrar y llevarles la pena pues[xiii]. 

Dieciocho días después se reciben noticias desde la vecina Medina Sidonia de la propagación de la peste a diferentes poblaciones de las provincias de Málaga (Vélez Málaga, Antequera, la villa del Borge), Sevilla (Coronil, Arahal, Osuna) y Cádiz, (Zahara y Villamartín), por lo que se acuerda, ante la imposibilidad de vigilar las dos entradas a Paterna designadas en la sesión del 8 de Junio, nombrar 6 diputados a quienes se les da potestad para apremiar a las guardas a que no abandonen sus puestos y puedan apresar, encarcelar y poner en manos de la justicia a las personas que se resistan. Los diputados se irían turnando cada día y se colocarían junto a las guardas en el Palacio Alto, lugar que no podían abandonar bajo infracción de 1.000 mrs. de multa para los primeros y 600 mrs. para los segundos. Se impone también una pena de 600 mrs. a quienes entraren en el pueblo sin ser vistos.

En el cabildo se acordó que por cuanto se avia ¿……? a esta villa un memorial de la ciudad de Medina Sidonia de que dies lugares destos reinos como son Malaga, Veles Malaga, Antequera, la villa del Borge, el Coronil, Sahara, Villamartin, Antequera, el Arahal y Osuna están tocados de mal de peste y de mal contagioso y porque se hiso cabildo y se nombraron deputados para que con las guardas asistan y porque no pueden acudir a entrambos caminos se acuerda en este cabildo de nombrar otros 6 deputados particulares los cuales nombran en la forma siguiente

 

.............. (roto) nombró a ….

.............. (roto)

Item a Juan Esteban

Item a Juan Dasa

Item a Bartolomá Ruis

Item a Juan de Fuentes

 

a los cuales se les da potestad para que puedan apremiar a las guardas que guarden sus puestos y puedan prender a las personas que se quisieren resestir y ponerlos presos en la carcel publica desta villa y dar quenta a la justicia para que los castigue porque en esta parte se le da potestad y que estos se pongan con las guardas en el Palacio Alto y ansi lo acordaron y que cada día sea un deputado y ansi vayan cada día por su rueda y que el deputado que estuviere con la tal guarda no se quite con la dicha guarda pena de mil mrs. los cuales aplican por tercias partes jueses y denunciador y concejo y ansi se acordó y firmaron de sus nombres y a las guardas 600 mrs. con la misma forma y al que entrare sin ser visto 600 mrs[xiv].

Desconocemos donde se localizaba el nuevo lugar destinado a hacer las guardas, el Palacio Alto, ni que camino o caminos se controlaban  desde este punto. Posiblemente daba nombre a una zona del casco urbano donde se ubicaba algún edificio singular, la casa sobresaliente de algún vecino, o  quizás, ¿la casa de los Ribera?. Aunque no tenemos constancia documental, Ramos Romero refiere que las casas de los Ribera se encontraban en la intersección de las actuales calles Duque y Juan Macías[xv]. Sí sabemos que en el Palacio Alto se hallaba en 1661 el pósito viejo y alguna casa choza[xvi]. 

“Declaro por mis bienes una casa en el Palacio Alto en que hay tres cuerpos, 2 bajos y uno alto y una casa choza en el dicho sitio que la casa alinda con el posito viejo y casa de Francisco Prieto...” 

En septiembre el cabildo[xvii] acordaría contratar los servicios de Pedro de Ortega como barbero cirujano y se le manda que traiga piedra de amolar y tenga casa y tienda donde ejercer el oficio. El año previo nos consta ejerciendo en Patera como barbero a Pedro Guerra[xviii]

En ese cabildo se admitió por barbero para que exersa el oficio de tal barbero Pedro de Ortega que al presente reside en esta villa y estando presente el susodicho lo aseto y se le mando que traiga piedra para tenerla en su casa y que tenga casa y tienda en que exerser el oficio y con esto se acabo este cabido. 


Acta Capitular 12 de Septiembre de 1637. Acuerdo sobe barbero


Los barberos cortaban el pelo y rasuraban las barbas; si querían ejercer como barberos sangradores o flebotomistas tenían que ser examinados por el Protobarberato[xix], y obtener licencia para sajar, sangrar, aplicar ventosas y sanguijuelas y sacar dientes y muelas. Sin embargo Pedro Ortega no debía tener titulo para ejercer como barbero sangrador pues un año después Lorenzo Lopez Gayoso presenta su licencia y pide ocupar su puesto[xx]

En este cabildo se acordó que por quanto Lorenso López Gayoso vecino de la ciudad de Jeres de la Frontera a presentado titulo de barbero y a pedido que Pedro de Ortega que al presente lo usa sea descluydo de dicho oficio por no averse aprovado de dicho oficio de barbero aquerdan en este cabildo que se le notifique al dicho Lorenso Lopes Gayoso asista en esta villa con su oficio, casa y familia y que estando asistiendo se le notifique a Pedro de Ortega no use el dicho oficio de barbero y en cuanto al salario no ay lugar designación alguna y ansí lo acordaron en el dicho dia mes y año. 




Barberos en Paterna siglos  XVI-XVII                 

1596 ................. Juan Lavado

1597 …………. Francisco Guerra

1636 …………. Francisco Guerra

1637 …………. Pedro de Ortega

1638………….. Lorenzo Lopes Gayoso

1643 …………. Francisco Guerra

1652 …………. Miguel de Arse

1655 …………. Antonio Estevez

1656 …………. Antonio Estevez

1657 …………. Antonio Estevez

1658 …………. Antonio Estevez

1659 …………. Antonio Estevez

1680 …………. Pedro Sánchez

1681 …….…… Francisco García del Valle

1682 …….…… Francisco García del Valle

1681……..…… Francisco García del Valle

1685 …………. Antonio Pérez y Pedro Domínguez Brito

1696 …………. Pedro Domínguez Brito

1699 …………. Pedro Domínguez Brito

 


[i] GRANJEL, L.: Las epidemias de peste en España durante el siglo XVII. Cuadernos de Historia de la Medicina Española, Año III, 1964, p. 19-40

CABALLERO PONCE, J.F.: El año de la plaga: Mecanismos de defensa ante la peste de 1648 en la ciudad de Murcia. Tesis Doctoral Universidad de Murcia. 2018.

[ii] VELÁZQUEZ Y SÁNCHEZ, J.: Anales epidémicos. Reseña histórica e las enfermedades contagiosas en Sevilla desde la reconquista cristiana hasta de presente, Por Don. Gefe Honorario de Administracion Civil, Comendador de la Real y Distinguida Orden  Española De Carlos III, Abogado del Ilustre Colegio De Sevilla Y Cronista de la Ciudad. Sevilla. 1866. Pág. 83.

[iii] LIAÑO RIVERA, M.: La ermita de SanTelmo y la peste bubónica. Aljaranda: revista de estudios tarifeños, Nº. 3, 1991, págs. 13-16.

[iv] VINCENT, B. “Las epidemias en Andalucía durante el siglo XVI”, V Congreso Nacional: Homenaje al profesor Pedro Laín Entralgo, Sociedad Española de Historia de la Medicina, Madrid, 1977. Págs. 351-358. “El cual -contagio e mal de peste- ha sido en tanto grado que los que hoy viven en esta ciudad no lo han visto mayor después del año 1521 porque los que h habido en los años de 68 e 69 y 70 y 82 y 99 no han sido como el presente…” Acta Capitular 19 de Junio de 1600.

[v] Comentario de Ismael Almagro Montes de Oca a la entrada de 29 de Mayo de 2020 en Historia de Alcalá de los Gazules en Imágenes. https://www.facebook.com/groups/historiaalcalagazulesimagenes/

[vi] LÓPEZ ARANDIA, A.: Noticias sobre la epidemia de peste de 1602 en Jaén. Revista La Palabra. IES. Santa Catalina de Alejandría. Jaen. 2000-2001. Primer Trimestre. Segunda época. Nº 18. Páginas 62-81.

[vii] Comentario de Ismael Almagro Montes de Oca a la entrada de 29 de Mayo de 2020 en Historia de Alcalá de los Gazules en Imágenes. https://www.facebook.com/groups/historiaalcalagazulesimagenes/

[viii] VILLALBA Y GUITARTE, J. de: Epidemiologia española o Historia cronológica de las pestes, contagios, epidemias y epizootias que han acaecido en España: desde la venida de los cartagineses hasta el año 1801... / por. Madrid : [s.n.], 1802-1803 (en la Imprenta de Mateo Repullés). Pág. 36

[ix] El Censo de Castilla de 1594 da para Paterna 66 vecinos. Las Actas Capitulares de Paterna de 1672 a 1678 dan entre 50 y 83 vecinos

[x] Archivo Municipal de Paterna de Rivera. Acta Capitular 8 de Junio de 1637.

[xi] Sabemos que a mediados del siglo XVIII, quizás incluso antes, en el camino viejo de Medina a Arcos se emplazaba el Ventorrillo de Paterna, próximo al Puerto de las Utreras; y en el siglo XIX en el camino de Paterna a San Fernando, el llamado Ventorrillo de Perdiguero, en el margen izquierdo de la actual curva del Palmitoso en dirección al Pedroso.

[xii] Un siglo después la Huerta de Mesa estará de nuevo en el punto de mira del concejo de Paterna y el Duque de Medinaceli.  En Paterna, los Ribera disfrutaron desde su fundación del monopolio sobre los hornos que en ella pudieran instalarse. Hasta principios del siglo XVIII el Duque tenía en propiedad un horno en la actual calle Juan Macías esquina con Duque, que explotaba en arrendamiento al mejor postor.  A principios del siglo XVIII el único horno del Duque era insuficiente para abastecer las necesidades diarias de pan de la creciente población., por lo que en 1726 el Cabildo de Paterna se dirige al Duque de Medinaceli solicitando la construcción de otro nuevo horno. El Duque accederá a la construcción del nuevo horno con una serie de condiciones, entre ellas la de que no podía haber en Paterna ningún otro horno para cocer pan; existiendo uno en la Huerta de Mesa propiedad de Gonzalo Ramírez, vecino de Paterna. (AC 30/11/1730). El día 7 de Diciembre de 1730 el alcalde ordinario de Paterna, Miguel Asencio, el escribano de Paterna y el mayordomo de rentas, se acuden a Huerta de Mesa a verificar la existencia del horno, procediendo Francisco Luis Pulido, en presencia del dueño, Gonzalo Ramírez, a demoler el mismo. Este mismo día las mismas autoridades visitaron calle por calle todas las casas de Paterna certificando que no había ningún horno en ellas ni constaba haberlo habido (AC 7/12/1730).  

[xiii] Archivo Municipal de Paterna de Rivera. Acta Capitular 8 de Junio de 1637

[xiv] Archivo Municipal de Paterna de Rivera. Acta Capitular 8 de Junio de 1637

[xv] RAMOS ROMERO, M: Concretamente la sitúa en la esquina de la Plaza con Juan Macías., pág. 159. Fotografías 43 y 44, pág. 108. Incluso habla Ramos Romero de la destrucción del escudo de los Ribera  de dicha casa,  pág. 110

[xvi] Archivo Municipal de Paterna de Rivera. Libro Registro de Escrituras Notariales 1660-1679. Sign.  1473. Testamento de Francisco Pérez Jara. 12 de Mayo de 1661

[xvii] Archivo Municipal de Paterna de Rivera. Acta Capitular 12 de Septiembre de 1637

[xviii] Cuentas mayordomía de propios 1636. Archivo Municipal de Paterna de Rivera. Acta Capitular 11 de Febrero de 1637

[xix] La Pragmática de 9 de Abril de 1500 los Reyes Católicos regulaba el ejercicio de los barberos flebotomistas:

“Mandamos que los Barberos, i Exâminadores Mayores de aquí adelante no consientan, ni dèn lugar que ningún barbero, ni otra persona alguna pueda poner tienda para saxar, ni sangrar, ni echar sanguijuelas, ni ventosas, ni sacar dientes, ni muelas, sin ser exâminado primeramente por los dichos nuestros Barberos Mayores…”.

“…qualquiera, que quisiere, pueda afeitar de nabaja, ò de tixera, sin ser exâminado, i sin su licencia: pero mandamos que no pueda usar, ni use el Arte de la Flomotomia, ni sangrar, ni saxar, ni sacar diente, ni muela, sin ser exâminado como dicho es…”

[xx] Archivo Municipal de Paterna de Rivera. Acta Capitular 25 de Abril de 1638

domingo, 20 de septiembre de 2020

PATERNA DE RIVERA Y LAS EPIDEMIAS DE PESTE DEL SIGLO XVII (1)

El Triunfo de la Muerte, Pieter Brueghel el Viejo. 1562-63

 1.     EL RETORNO DE LAS EPIDEMIAS

 Desde tiempos remotos la humanidad ha sufrido el azote de devastadoras epidemias que ocasionaron grandes mortandades y diezmaron la población de muchos países.

 Gran variedad de virus y bacterias fueron responsables a lo largo de los siglos de graves y letales enfermedades que golpeaban recurrentemente a la humanidad. Enfermedades infecciosas como tuberculosis, lepra, fiebre amarilla, cólera, rabia, tifus, sífilis, difteria, poliomielitis, paludismo, brucelosis…  causaron en el pasado frecuentes epidemias. Los movimientos migratorios y los intercambios comerciales propagaron estas enfermedades contagiosas de unos países a otros, originando importantes pandemias. Las más letales hasta ahora ha sido, por este orden[i]

  1. Viruela, que con unos 300 millones de fallecimientos, fue erradicada hace 40 años gracias  la vacuna. 
  1. Sarampión, infección muy contagiosa que provocó 200 millones de muertos. Su vacuna se introdujo en 1963. 
  1. Gripe pandémica de 1918, mal llamada “gripe española”, que tuvo su origen en EE.UU, mató entre 50 y 100 millones de personas. 
  1. La peste negra o peste bubónica, fue responsable de la muerte de más de un tercio de la población europea en el siglo XIV, unos 25 millones de personas. 
  1. Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que desde que surgió en 1981 ha ocasionado más de 32 millones de fallecimientos. 

A pesar de las mejoras en la higiene y el saneamiento y los avances  médicos y científicos del último siglo (vacunas, antibióticos, antirretrovirales, etc.) han surgido importantes  epidemias en algunos países con un alto riesgo de expandirse rápidamente al resto del mundo, destacando las zoonosis, infecciones transmitidas por animales a los humanos. 

En las dos décadas que llevamos del siglo XXI se han producido brotes epidémicos causados por virus hasta ahora desconocidos como el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS-CoV) en 2002 en China; la gripe A (H1N1) en México en 2009; el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV), en Arabia Saudí en 2012; el ébola entre 2014-2016, en África; y el zika,  en 2016. Son las llamadas enfermedades emergentes[ii]. La globalización de la economía mundial, los movimientos migratorios, el crecimiento demográfico, el aumento de la movilidad de las personas, el incremento del turismo, etc. han sido factores determinantes en la expansión estas enfermedades de nueva aparición. 

Actualmente estamos sufriendo la pandemia más grave desde la Gripe de 1918, el COVID-19, conocida coloquialmente como coronavirus, que originada por un virus desconocido ha ocasionado una extraordinaria crisis sanitaria y económica de consecuencias imposibles aún de evaluar. Fue declarada pandemia mundial por la OMS en 11 de Marzo de 2020 y hasta la fecha se han notificado oficialmente más 30 millones de casos en todo el mundo con cerca de 1 millón de muertos; en España se han se confirmado  600.000 infectados y 30.495 fallecimientos[iii]

Virus SARS-CoV-2
La enfermedad Covid-19 está causada por el SARS-CoV-2, un nuevo tipo de coronavirus detectado por primera vez en diciembre de 2019 en un mercado mayorista de marisco, pescado y animales vivos en la ciudad de Wuhan (provincia de Hubei, China). Los coronavirus son una familia de virus (Coronaviridae) que afectan normalmente solo a los animales y pueden transmitirse a las personas[iv].

 Para frenar la expansión de esta enfermedad altamente contagiosa y con una elevada tasa de letalidad en infectados con factores de riesgo (ancianos y personas con patologías previas), y para la que no existe un tratamiento específico ni medidas de prevención efectivas, se ha recurrido a métodos clásicos propios de siglos pasados como el aislamiento colectivo o confinamiento, la cuarentena, el cordón sanitario, cierre de ciudades, fumigaciones, control de viajeros, instalación de hospitales de campaña, hoteles medicalizados, establecimiento de morgues, cremación de fallecidos, etc. Unas medidas profilácticas que, aunque parezcan anacrónicas, han demostrado su efectividad al haber disminuido los contagios tras el primer brote. 

Sin embargo la relajación en las medidas de seguridad (distanciamiento social, uso de mascarillas), el aumento de la movilidad y de los contactos sociales, los comportamientos incívicos,  y la falta de previsión y planificación  de las autoridades sanitarias, han llevado a España a sufrir una segunda oleada de la pandemia de coronavirus. Así en Paterna, que al principio de la pandemia solo se registraron dos casos,  a fecha de 19 de Septiembre se contabilizan 48 contagiados confirmados por PCR[v]

2.     LAS EPIDEMIAS EN ESPAÑA EN EL SIGLO XVII. LA PESTE NEGRA

Durante el siglo XVII las enfermedades infecciosas eran responsables del 80% de las muertes en España. Existían una serie de infecciones que se daban habitualmente entre la población española y que producían periódicamente episodios epidémicos aislados. Algunas de estas enfermedades endémicas usuales de este siglo eran la viruela, el sarampión, las fiebres tercianas (paludismo), las fiebres cuartanas (malaria), el tabardillo (tifus exantemático), la tisis (tuberculosis), las enfermedades diarreicas (disentería, fiebres tifoideas), el garrotín (difteria) o la tos ferina[vi].

Sin embargo el contagio más temido de la población española era la peste, que desde su entrada en la Península en el siglo XIV produjo numerosos brotes con grandes mortandades. En España en los siglos XVI y XVII se dio el nombre de peste  o pestilencia  a  todo un elenco de enfermedades de naturaleza contagiosa que provocaban una alta mortalidad entre la población, es decir, con el significado de epidemia o plaga.

En el siglo XVII  España contaba con unos 8.500.000 de habitantes aproximadamente. Se calcula que las diferentes epidemias de peste mermaron la población española en más de 1.250.000 personas[vii].

2.1. La peste: aspectos médicos

La Peste Bubónica, Peste Negra o Muerte Negra, originaria de Asia, donde era endémica,  irrumpió Europa en el siglo XIV a través de las caravanas comerciales de la ruta de la seda. En España hizo acto de presencia en 1348, penetrando en Cataluña desde Mallorca o el sur de Francia, y extendiéndose rápidamente al resto de la península. Desde entonces y hasta el siglo XVIII los rebrotes epidémicos periódicos serían una constante en todas las ciudades y pueblos de España provocando una gran mortandad.

La peste es una enfermedad zoonótica de  pequeños mamíferos, principalmente roedores y sobre todo ratas, que se puede transmitir a los humanos. Su agente causal es una bacteria, la Pasteurella pestis o Yersinia Pestis, identificada en 1894 en Hong-Kong por Alexandre Yersin y Shibasaburo Kitasato. La transmisión entre los animales es por medio de la pulga Xenopsilla cheopis.  El ser humano se puede contagiar por la picadura de pulgas infectadas, por contacto directo con líquidos, tejidos infectados, objetos contaminados (fómites) o por las gotitas que se expulsan al hablar, toser o estornudar.


Xenopsilla cheopis
           

Bacilo Yersinia pesti

                       Tras la picadura de la pulga y un periodo de incubación es de 2 a 5 días, aparecen de forma brusca síntomas inespecíficos como fiebre elevada, escalofríos, nauseas, sed, malestar general, postración, mialgias y cefaleas. Tras este inicio, la enfermedad se puede presentar bajo tres formas[viii]:

-Peste bubónica.  Producida por la picadura de pulgas infectadas fue la más frecuente y responsable de las epidemias en Europa en los siglos XIV al XVIII. Se caracterizaba por la inflamación dolorosa de ganglios linfáticos, llamados bubones, landres o secas, generalmente en  axilas, ingles y cuello, que podían alcanzar el tamaño de un huevo y que en las formas avanzadas se abrían y supuraban.  En el lugar de la picadura, se formaba  rápidamente una placa gangrenosa de color negruzco, a la que los médicos denominaban  carbunco, carbunclo o carbúnculo. 

 -Peste neumónica o pulmonar. Trasmitida por las gotitas respiratorias y expectoraciones de los infectados, es la forma más letal y contagiosa. Se presenta como una neumonía severa con fiebre alta, asfixia, tos y esputos sanguinolentos. Era muy común en las zonas frías y húmedas por lo que afectó sobre todo a los países del norte de Europa. 

-Peste septicémica. Es la menos frecuente y se da cuando la bacteria, desde los ganglios linfáticos o pulmones, invade y se multiplica en el torrente sanguíneo. Puede ser secundaria a la peste bubónica o ser primaria, sin adenopatía previa detectable. El infectado solía morir a los dos días del contagio.

2.2. Antiguas teorías sobre el origen: la ira de Dios, influencias astrológica y telúricas. [ix]

Desde la Edad Media las enfermedades contagiosas en general y la peste en particular, eran atribuidas por la gran mayoría de la población a causas sobrenaturales como manifestación de la ira de Dios por los pecados de los hombres.

Víctimas de la Peste Negra de la Biblia de Toggenburgo

Los médicos, siguiendo la doctrina hipocrática  imperante en el seiscientos, imputaban los contagios a causas naturales. Concebían las enfermedades infecciosas como producto de los cambios en la atmósfera, en el clima, siendo la corrupción del aire responsable de los contagios[x]. El aire estaba polucionado por miasmas, emanaciones nocivas que contenían elementos venenosos originados por materia orgánica en descomposición y por el agua estancada. Estos miasmas  producían la enfermedad por alteración de los humores corporales y se introducían en el cuerpo humano a través de la respiración o por contacto con la piel.

La corrupción del aire podía ser consecuencia de factores astrológicos, por una mala disposición de los astros en el cielo, eclipses o aparición de cometas; o bien efecto de procesos telúricos o geológicos por emanaciones de gases y efluvios tóxicos de erupciones volcánicas o terremotos, por los fétidos olores desprendidos de las aguas estancadas, de los muladares o de los cadáveres en descomposición.

Dada la mentalidad de la época y la firme convicción cristiana de que nada escapaba a la voluntad de Dios y que por encima de las leyes naturales del Universo estaba Dios, ningún médico cuestionaba el origen divino como causa primera de la peste.

Al igual que ante cualquier tipo de catástrofe o desgracia natural (hambre, sequía, terremotos…), cuando una ciudad se veía amenazada por una epidemia se recurría a implorar la intervención de Dios mediante la celebración  de todo tipo de actos religiosos: procesiones, rogativas, plegarias, misas,  vigilias, etc. Así mismo era habitual recurrir a la virgen y a los santos protectores contra las epidemias, como San Sebastián y San Roque, para implorar su salvaguarda y consuelo.

San Sebastián mártir.
Fernan Alvarez. Regimiento contra la peste, 1516-20

En una de las epidemias de peste que nos azotaron en los siglos XVI y XVII está el origen de la devoción a San Sebastián en Paterna de Rivera erigiéndoles  los vecinos una ermita donde hoy se encuentra el cementerio parroquial y nombrándolo posteriormente patrón del pueblo.

2.3. Los tratamientos, la prevención y la asistencia de la peste

Entre los tratamientos[xi] para la peste que  empleaban los médicos en el siglo XVII  sobresalían la sangría mediante sanguijuelas o flebotomía (la sangre era el humor alterado en la peste),  la apertura quirúrgica del bubón o su cauterización, ventosas, purgantes, ungüentos,  emplastos, vomitivos o la administración de una serie de drogas a base de plantas, especias, piedras preciosas como triaca, bolo armenio, salvia, tierra sigillata, mitridato… A estos tratamientos se incorporaban indicaciones higiénicas, dietéticas,  prohibiéndose ciertos alimentos y recomendándose otros, y el aislamiento del paciente.

Sajando un bubón. Capilla de San Sebastián,
Lanslevillard, Francia. Anónimo francés del siglo XV

La primera medida preventiva que solían  adoptar los cabildos municipales ante cualquier  sospecha o rumor de epidemia en territorios con contagio era el aislamiento de la ciudad  cerrándola a las comunicaciones. Se prohibía la entrada de personas procedentes de poblaciones infectadas y a sospechosos de padecer la enfermedad mediante el establecimiento e puestos de vigilancia y guardas para controlar y bloquear las entradas o salidas de personas y  realizando rondas por el término. Así mismo se prohibía el comercio de mercancías con poblaciones  donde hubiera aparecido un brote

Cuando la peste hacia acto de presencia  se declaraba por los médicos el aislamiento de los infectados en sus propias casas o en lazaretos  para evitar el contagio a la población sana. 

Como medidas higiénicas  para purificar el aire corrupto que provocaba los contagios se recomendaba quemar maderas olorosas como fresno, roble, pino, romero, fumigaciones a base de plantas aromáticas, rociar paredes con vinagre, agua y vino, perfumar las ropas, riego y limpieza de las calles… Otras de las medidas adoptadas era la quema de ropas, ajuares y  enseres del apestado, enterramiento rápido de los cadáveres con tierra y  cal, purificación y encalado de suelos, paredes y techos. 

La asistencia sanitaria de los enfermos durante el siglo XVII estaba a cargo de los médicos o físicos y los cirujanos latinos que con una formación teórica adquirida en la Universidad, gozaban de gran prestigio social y solían ejercer en poblaciones grandes o al servicio de grandes señores. Luego había un grupo de profesionales sanitarios sin formación académica, que actuaban de una forma más práctica, como los cirujanos romancistas, (obtenía su licencia acreditando cinco años de experiencia) algebristas (fracturas y dislocaciones), barberos-sangradores, boticarios, parteras, hernistas (cura de hernias), litotomistas (mal de piedra, extracción de cálculos), etc. Además había todo una serie de personajes que llevaban a cabo actividades curadoras basadas en supuestos poderes sobrenaturales como curanderos, sanadores, astrólogos, hechiceras,   desaojaderas, ensalmadores, etc.[xii] 

Dada la escasez de médicos y cirujanos titulados durante el siglo XVII, éstos solían prestar sus servicios profesionales a las élites sociales (nobles, cargos eclesiásticos, burgueses) y a los concejos de las grandes ciudades, que ofrecían mejores condiciones eeconómicas y un mayor prestigio social. En los núcleos rurales pequeños que no se podían permitir contratar un médico, el único profesional sanitario que asistía a los vecinos era el barbero-sangrador. 

Barbero sangrador. Xilografía siglo XVI.



[i]
CAMPILLO, S.: Las 10 pandemias más letales en la historia de la humanidad. Hipertextual. Octubre-2014. https://hipertextual.com/2014/10/pandemias

[ii][ii] MARBÁN-CASTRO E, MATTAR S, GONZÁLEZ TM. Las zoonosis reemergentes bajo el enfoque de “Una salud”. Rev MVZ Córdoba. 2019; 24(3):7280-7284. DOI: https://doi.org/10.21897/rmvz.1777

[iv] Información científico-técnica: Enfermedad por coronavirus, COVID-19. Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Ministerio de Sanidad.  Actualización, 28 de Agosto 2020

[v] Informe COVID-19 en Andalucía. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. Consultado el 19 de Septiembre de 2020.

[vi] LAIN ENTRALGO, P: Historia de la Medicina. Págs. 357-358

[vii] DOMÍNGEZ ORTIZ, A.: La sociedad española en el siglo XVII, T. I. "Monografías Histórico-Sociales". Vol. VII. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 1964: 375 págs.,  Pág. 81.

[viii] CABALLERO PONCE, J.F.: El año de la plaga: Mecanismos de defensa ante la peste de 1648 en la ciudad de Murcia. Tesis Doctoral Universidad de Murcia. 2018. Págs. 108-113.

[ix] MARTÍNEZ CAMPOS, L.: La Muerte Negra. Sociedad Española de Infectología Pediátrica. Infectología en la historia.  2008. Disponible en https://www.seipweb.es/wp-content/uploads/2019/01/La_Peste_Leticia_Martinez.pdf

[x] JARQUE ROS, E.: La peste bubónica y Ceuta: historiografía general de la peste. Concejalía de Cultura, Servicio de Publicaciones. Ceuta. 1989. Págs. 9-20

CABALLERO PONCE, J.F.: El año de la plaga: Mecanismos de defensa ante la peste de 1648 en la ciudad de Murcia. Tesis Doctoral Universidad de Murcia. 2018. Págs. 126-137

[xi] ARQUIOLA, PESET, LAPARRA Y MACEBO;Los medicos y la peste de Valencia de 1647-1648”  In: Sociedad Española de Historia de la Medicina. V Congreso Nacional: Homenaje al profesor Pedro Laín Entralgo, Sociedad Española de Historia de la Medicina, Madrid, 1977. Págs. 217-241.

[xii] GRANJEL, L.S.: La medicina española del siglo XVII. Front Cover. Ediciones Universidad de Salamanca, Jan 1, 1978

domingo, 30 de agosto de 2020

FOSFORITO PRESENTA A "EL PERRO DE PATERNA" EN SEVILLA. 1973

Presentación en el Teatro Lope de Vega de Sevilla de "El Perro de Paterna"

 por Fosforito el 22 de Abril de 1973.


Hoja del Lunes (Sevilla). 23 de Abril de 1973


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 14 de mayo de 2020

INFORME DE 1822 SOBRE LAS EPIDEMIAS DE FIEBRE AMARILLA EN PATERNA

En 1822 el Periódico de la Sociedad Médico-Quirúrgica[1] de Cádiz publicaba los informes elaborados por los médicos de las distintas poblaciones de la provincia sobre los brotes epidémicos de fiebre amarilla que les afectaron a principios del siglo XIX. Dichos informes médicos se elaboraron a petición de las autoridades de la capital en base a un  interrogatorio  remitido a los pueblos para su contestación. Estas eran las preguntas:
1°. Se determinará la situación del pueblo en la provincia, marcándola .especialmente con la capital y puntos de la costa; y si fuese posible la elevación de que goza sobre el nivel del mar. 
2. En qué años, desde 1800, se ha padecido en él la fiebre amarilla.  
3º. Si se cree que fuese importado, o que se desenvolvió espontáneamente por la acción de causas atmosféricas locales, u otras, tomando después el carácter epidémico contagioso con que hizo sus estragos.  
4.  En el primer caso, se expresarán los fundamentos de aquel juicio, señalando el pueblo u foco de donde se cree pudo ser llevada, individualizando la persona ó personas que pudieron conducirla, y la dirección que el mal siguió  en las calles y barrios, una vez declarado.
5º. Si se ordenaron y llevaron á efecto algunas medidas de precaución é incomunicación, ya por las autoridades, ó bien por algunos establecimientos en particular; y si estas medidas bastaron á reprimir en parte 6 en todo los progresos de la enfermedad.
6°. En el segundo caso, se detallarán igualmente las que se crean causas productoras del miasma, como excesivos calores, pantanos, lagunas, bosques, etc. marcando del mismo modo la carrera, y duración con que se fue propagando, ó los varios puntos que se afectaron día vez. 
7°. Si las personas fugadas de la población, y que se conservaron en incomunicación perfecta, permanecieron ilesas y sin ser atacadas de dicho mal.
8°. Si declarado este en alguno de los fugados, se comunicó á los demás que le acompañaban; en cuyo caso seta importante el determinar la distancia ú que se alejaron del pueblo, y Las circunstancias del local que ocupaban.
 9º. De cualquiera de estos modos, será de la mayor utilidad la formación de un estado, que presente por resulta el número de personas que fueron invadidas en cada  una de las epidemias observadas, las que resultaron curadas y las que fallecieron, determinando el sexo y la virilidad o infancia. 
 
La  información remitida desde Paterna en Marzo de 1822 fue elaborada por el médico Ildefonso Valenzuela, titular de la plaza desde hacía poco tiempo. Al contrario que los informes de pueblos vecinos como Alcalá o Medina, Valenzuela proporciona una muy escueta información sobre las dos epidemias de fiebre amarilla que  sufrió Paterna los años de 1800 y 1804, “por haber carecido el pueblo de facultativo en dichas épocas, y estar él recién establecido en clase de titular”. Destaca el médico que en Paterna las dos epidemias no fueron muy propagadas pues los vecinos se trasladaron a sus ranchos y cortijos, aunque no mantuvieron el aislamiento estricto pues iban y venían al pueblo cuando necesitaban algo. Refiere igualmente que los brotes posteriores no afectaron a Paterna por haberse dispuesto un cordón sanitario vigilado con guardias deduciendo  que fueron los arrieros quienes llevaron el contagio al pueblo.
 
 
No sería el único médico que culpe del contagio a los arrieros; en su informe sobre la vecina Alcalá el facultativo Jose Sánchez Aznar hace responsable a los arrieros alcalaínos de llevar el contagio a la villa por sus frecuentes contactos con los de Medina Sidonia y Paterna: 
 
 
En Paterna, la epidemia de fiebre amarilla de 1800 causó la muerte de solo 10 personas; sin embargo en el brote de 1804 fallecieron 118 personas, es decir ocasionó la mortalidad del 10.35% de la población de Paterna de 1.140 habitantes[2].


[1] Periódico de la Sociedad Médico-Quirúrgica de Cádiz, Volume 3. Imprenta de la Casa de Misericordia, 1822

[2] Moreno Castro, J.: Las epidemiasde fiebre amarilla de 1800 y 1804 en Paterna de Rivera . Revista "El Alcaucil" Nº 36. Marzo de 2003.

 

lunes, 16 de marzo de 2020

"LULI DE PATERNA". PRIMER PREMIO I PIRIÑACA FLAMENCA DE PUERTO REAL.



En la I PIRIÑACA FLAMENCA DE PUERTO REAL, celebrada el Sábado 9 de Septiembre de 1972 en el Balneario La Escollera de dicha ciudad, nuestro paisano "Luli de Paterna"  se alzaba con el Primer Premio del Segundo Grupo de  participantes que interpretaron Malagueñas, Bulerías, Peteneras, Fadangos, Cantes de Levante, Alegrías, Mirabrás y Caracoles. Como artista invitado al fin de fiesta del Certamen actuó "El Perro de Paterna", quien antes de su actuación presentó a su hijo "El Cachorro de Paterna", de 6 años, que interpretó dos peteneras.
 



 

jueves, 5 de marzo de 2020

NOS DEJA "EL LULI", FIGURA CLAVE DEL FLAMENCO EN PATERNA

 

Fallece a los 71 años de edad el cantaor de flamenco, Luli de Paterna

  • Este soldador de profesión en los astilleros, dominaba el cante flamenco donde logró numerosos premios                                           

La localidad ha perdido uno de sus estandartes en el mundo del flamenco, tras fallecer, a los 71 años de edad, José Luis Aguirre Infantes, conocido como Luli de Paterna.
 
Este soldador de profesión en los astilleros, dominaba el cante flamenco donde logró numerosos premios en los cantes por Peteneras, y recibió varios galardones por Livianas, además de ser cantaor de flamenco de compás y arte.
 
Desde la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad Coronada de Paterna, a la que estaba especialmente vinculado ha lamentado esta “inesperada y triste noticia”. Sus restos mortales serán velados en el tanatorio de Nuestra Señora de la Soledad y este jueves a las 12.00 horas tendrá lugar la misa por su eterno descanso. A continuación recibirá sepultura en el cementerio municipal. Deja viuda y seis hijas.
                                
                                                                   *****************


"EL LULI" GANADOR  DEL III CONCURSO NACIONAL DE PETENERAS EN 1974

Diario de Cádiz, 31 de Julio de 1974

 
La Vanguardia 3 de Agosto de 1974
 
ABC Sevilla 30 de Julio de 1974 Pág. 7
 
ABC Sevilla, 6 de Agosto de 1974
 
 
I Festival de Cante "Espeto Flamenco", 10 de Agosto de 1974


"El Luli" artista invitado Concurso Petenera 2010


"El Luli" al baile con Carmencita. Concurso Petenera 2010