Anuncio sobre el Balneario de Paterna publicado a página completa en el semanario madrileño "REVISTA GENERAL INTERNACIONAL" el viernes 30 de Junio de 1899. Son los años de decadencia del Balneario Fuente Santa y llama la atención que los entonces dueños, los herederos del gaditano Federico Madariaga y Casas, lo pongan en venta.
viernes, 23 de noviembre de 2012
La Hospedería del Balneario de Gigonza (y II)
Artículo original publicado en Revista "El Alcaucil" nº 35 (Octubre de 2002)
Todo
el establecimiento estaba bajo la gestión de D. José Infante, Administrador del
Marqués en el Castillo, que además era el capellán de la capilla donde,
diariamente, a las 9 de la mañana, celebraba misa y por las noches se rezaba el
rosario. José Infante también se encargaba de
las reservas de habitaciones en la calle Evora de Jerez.
El
Balneario de Gigonza estaba bajo la advocación de la Virgen del Carmen y en su
festividad, el 16 de Julio, se organizaban numerosas actividades para disfrute
de los bañistas como funciones religiosas, corridas de toros, conciertos de
piano, cante flamenco, etc.
FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
Carretero Muriel, M.: “Anuario Oficial dela Aguas Minerales de España”. Madrid. 1890
García López. Anastasio: “Aguas Minerales. Tratado de Hidrología Médica”. Madrid. 1889.
Mejías, Francisco de Paula: "Noticia de los dos establecimientos de baños minero-medicinales de Paterna y Gigonza”. 1844.
Partición de Bienes entre el Marqués del Castillo y su sucesor, D. Juan Manuel Ponce de León y Gordón. 23 de Diciembre de 1867. Archivo Municipal de Jerez. Secc. Protocolos Notariales.
Posesión del Vinculo del Marqués del Valle de Sidueña por D. Francisco Ponce de León el 27 de Octubre de 1834. Archivo Municipal de Jerez. Secc. Protocolos Notariales Leg. 1012.
Rubio, Pedro Mª.: “Tratado Completo de las Fuentes Minerales de España”. Madrid. 1855.
“Inscripción Dehesa de Gigonza”. Registro dela Propiedad de Jerez de la Frontera.
Retablo del Jerez Antiguo. “Castillo de Gigonza. Las Casas de Baño en la segunda mitad del siglo
XIX.” Diario de Jerez, Domingo, 2 de Julio de 1989.
En
esta segunda parte continuamos describiendo las instalaciones que ofrecía la
Dehesa de Gigonza, convertida en una gran hospedería, a los
numerosos visitantes que durante la temporada de baños acudían a tomar las
acreditadas y salutíferas aguas minerales de su balneario en el siglo XIX.
Otro departamento conocido por el
nombre de Hospital de Mujeres y Casilla del Ordinario señalado
con el número 1217 que se halla un poco separado de la anterior hacia su frente
y en dirección de su línea de costado que mira al Nordeste y linda por todos
vientos con las mismas tierras de Gigonza, ocupa todo una superficie de 134
varas cuadradas equivalentes a 93.73
m2 , distribuidos en un cuarto y alcoba para
el ordinario, la habitación separada para las mujeres con un fogaril y un cuarto con un horno de cocer
par, todo atendiendo a que es de nueva construcción ascienda su valor a la
cantidad de1698 escudos 500 milésimas.
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| Inscripción conmemorativa en la capilla del Castillo |
Casilla de los Baños Dulces
señalada con el número 1218 de gobierno que se halla en el sitio de la
alamedita junto a la
Fuentecita que mira al Noroeste y linda por todos vientos con
las mismas tierras de Gigonza, ocupa una superficie de 52 y ½
varas cuadradas equivalentes a 36.68 m2 distribuidos en dos cuartos
con sus baños de azulejos embutidos en el suelo y otro cuarto donde está el
fogón con su caldera para calentar agua, todo lo cual atendiendo a ser de nueva
construcción ascienda su valor a la cantidad de 660 escudos.
Casa de los Baños Minerales
que se halla un poco separado del nacimiento del agua de este nombre señalado
con el numero 1214 de gobierno que tiene su frente al Levante y linda por todos
vientos con las mismas tierras de Gigonza, ocupa una superficie de 351 varas cuadradas
equivalentes a 245.19 m2
distribuidos en un salón de descanso, ocho cuartos con sus baños de azulejos en
el suelo con sus correspondientes surtidores que reciben el agua mineral de las
cañerías que parten de un depósito que está delante de su fachada embutido en
el suelo y cubierto con bóveda, un paso a otro cuarto donde hay un fogón con su
caldera para calentar agua y un corral
con su puerta falsa de salida al campo todo lo cual atendiendo a ser de nueva construcción
ascienda su valor a la cantidad de 4500 escudos.
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| Casa de Baños |
Hospital de Hombres,
que antes era Casa de Baños Minerales sustituida hoy con la anterior, señalado
con el numero 1215 de gobierno que se halla frente de la otra un poco separado
y sobre el sitio donde nace el manantial o nacimiento del agua mineral, tiene
su frente al Sur linda por todos vientos con las mismas tierras de Gigonza, y ocupa una superficie de 92
varas cuadradas equivalente a 64.28
m2 que consta de una sala con alcoba y un
cuarto, hay además por detrás de la anterior casa de Baños y algo separada de
ella, un pequeño local al descubierto con un pilon en el centro que llaman
Baños de los Pobres, que ocupa una superficie de 19 vara cuadradas, osen 13.28 m2 que
unido con el anterior y atendiendo a ser de nueva construcción ascienda su
valor a la cantidad de 1050 escudos.
Casa del Cortijo de Gigonza,
señalada con el numero 1219 de gobierno que tiene su frente a Sudeste, linda
por todos vientos con las mismas tierras de Gigonza y ocupa una superficie de
1074 varas cuadradas equivalentes a 750.05 m2 en cuyo caserío hay una
habitación común, un cuartito y una cocinilla frente a la entrada, que es
perteneciente al colono ocupando de la superficie total 130 vara cuadradas o
sean 90.84 m2
y lo demás al dicho al señor Marqués perteneciente la de 994 varas cuadradas o
sean 659.610 m2
distribuidos en zaguán, ingreso con una cuarto a su izquierda y un granero a su
derecha, patio, una cuadra con pesebrera a la derecha entrando y un callejoncito
contiguo a su extremo a la izquierda el
amasijo con el horno de cocer pan, una despensa local de la atahona, al
carnicería o cuarto de la carpintería,
un corralillo y gallinero, todo lo cual y atendiendo a que el caserío es de
nueva construcción en su mayor parte
asciende su valor a la cantidad de 3000 escudos, importando por
consiguiente hechas por el Sr. Marqués la suma total de 44850 escudos.
Vemos pues las numerosas instalaciones
con que contaba el Balneario, situado en un precioso paraje con abundante
arboleda, vegetación, manantiales y una
atmósfera limpia, lo que junto a las excelencias salutíferas de sus aguas
atraía a numerosas enfermos, adquiriendo por ello fama a nivel nacional.
Los
enfermos solían venir, si eran pudientes, con sus familiares, alquilando los
conocidos “partiditos” o las
habitaciones de la fonda, la gente más acomodada. Por el contrario los pobres
en un principio se alojaron en chozas inmediatas al caserío construidas por ellos mismos, incluso algunos
dormían bajo los árboles; posteriormente el Marqués les construyó los llamados hospitales para pobres, uno para hombres y
otro para mujeres.
Los
partidos solían tener su propia cocina
donde los bañistas preparaban sus comidas o, podían disfrutar de los platos que
ofrecía el comedor o restaurante situado en el Patio de la Fonda , con capacidad para 80
cubiertos. El Marqués del Castillo incluso
facilitaba a los bañistas la vajilla con un grabado distintivo propio
del Balneario, además de otros utensilios.
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| Vajilla "Baños de Gigonza" |
Durante la temporada de baños el ordinario,
encargado de cuidar todas las instalaciones, establecía, una tienda de
comestibles, bebidas y otros artículos, destinada a la clase pudiente, que él
mismo con su propio carro suministraba desde Jerez un día si y otro no. Los bañistas menos acomodados y a precios
más equitativos, podían surtirse de fruta, leche, legumbres, etc. en el mercado
público que se instalaba en las puertas del castillo, y que diariamente se abastecía desde Paterna.
El
agua potable también llegaba a las dependencias más importantes de la
hospedería conducida por tuberías desde el gran depósito de agua que aún hoy se
conserva en el patio de armas del castillo, instalado sobre el muro de la
cerca, frente a la entrada principal, junto a la palomera.
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Depósito
agua potable |
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| Exvotos en la capilla del Castillo |
Las
curas balnearios estaban confiadas al Médico-Director, encargado de la
prescripción de las aguas a los enfermos, labor que también realizaba en el
Balneario Fuente Santa de Paterna, hasta que se separaron ambas Direcciones.
Algunos de los Médicos que estuvieron en Gigonza y Paterna, tuvieron gran prestigio en la hidrología
médica a nivel nacional.
Los
enfermos pudientes tomaban sus aguas sulfurosas en la Casa de los Baños Minerales
que contaba con sus correspondientes pilas de azulejos y otros útiles y
servicios como agua caliente, bancos, mesas, ect.; por el contrario los pobres para sus baños
solo disponían de una alberca, a lo más cubierta de ramas para evitar el
intenso sol, que se surtía del agua
sobrante de los baños tomados por los enfermos de pago. También los
pudientes podían disfrutar de baños de agua dulce en otro balneario situado al
Noroeste.
Para
entretenimiento los bañistas podían disfrutar de los paseos por los bellos y
frondosos parajes que circundaban las instalaciones, la caza, tanto menor como
mayor, pues entonces había jabalís y venados en los alrededores; de vez en
cuando se celebraban corridas de toros en el Patio de las Cocheras, preparado
con vallas y burladeros, apostándose los bañistas en las azoteas que rodeaban
al patio. Por las noches los aguistas se reunían en el Casino, un amplio salón
destinado para el disfrute de bailes, conciertos, juegos de tresillo, con mesa de villar, mesas de juego, piano,
etc.
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| Carretera que conducía hasta el Balneario |
La
seguridad de los bañistas, dada la gran concurrencia de personas a Gigonza,
estaba asegurada por la presencia de la Guardia Civil en el
establecimiento, pues durante la temporada de baños, contaba con dos cuartos
para su alojamiento junto a la entrada principal de la Fonda.
La
mayoría de los enfermos que acudían al Balneario de Gigonza solían proceder de
la provincia de Cádiz, sobre todo de Jerez, en cuyo término se ubicaba el
Balneario, aunque también solían venir algunos bañistas de otros lugares de
Andalucía, principalmente de Sevilla, al reclamo de las milagrosas curaciones
que sus aguas obraban en determinadas enfermedades.
Gran
handicap para el auge y prosperidad, tanto para este balneario de Gigonza como
para el de Paterna fueron las malas
comunicaciones con las principales ciudades: Jerez, San Fernando, Cádiz, El
Puerto, mejor conectadas y más cerca de Chiclana donde se ubicaba el Balneario
de Fuente Amarga, que les hacía competencia.
Fue este uno de los motivos de la decadencia y cierre de estos dos
balnearios, a pesar de las excelencias terapéuticas de sus aguas.
FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
Carretero Muriel, M.: “Anuario Oficial de
García López. Anastasio: “Aguas Minerales. Tratado de Hidrología Médica”. Madrid. 1889.
Mejías, Francisco de Paula: "Noticia de los dos establecimientos de baños minero-medicinales de Paterna y Gigonza”. 1844.
Partición de Bienes entre el Marqués del Castillo y su sucesor, D. Juan Manuel Ponce de León y Gordón. 23 de Diciembre de 1867. Archivo Municipal de Jerez. Secc. Protocolos Notariales.
Posesión del Vinculo del Marqués del Valle de Sidueña por D. Francisco Ponce de León el 27 de Octubre de 1834. Archivo Municipal de Jerez. Secc. Protocolos Notariales Leg. 1012.
Rubio, Pedro Mª.: “Tratado Completo de las Fuentes Minerales de España”. Madrid. 1855.
“Inscripción Dehesa de Gigonza”. Registro de
Retablo del Jerez Antiguo. “Castillo de Gigonza. Las Casas de Baño en la segunda mitad del siglo
XIX.” Diario de Jerez, Domingo, 2 de Julio de 1989.
viernes, 16 de noviembre de 2012
La Hospedería del Balneario de Gigonza (I)
Artículo original publicado en la Revista El Alcaucil nº 34 (Marzo de 2002)
Gigonza, a lo largo de su historia, ha
tenido muchísimos propietarios, aunque desde el siglo XVI hasta mediados del
XIX permaneció como un vínculo o mayorazgo fundado por D. Gonzalo Pérez de
Gallegos a favor de su hijo Juan y descendientes “con su fortaleza y dehesa
y cuatro molinos de moler pan ,molientes y corrientes, huertas y fuentes y
pilares y colmenas y prados y pastos, aguas manantes, estantes y corrientes”.
La figura del mayorazgo permitía que los bienes quedasen sujetos a la propiedad
patrimonial de la familia, que se heredasen de generación en generación sin que
ningún sucesor los pudiesen dividir, vender o enajenar, garantizándose así la
integridad de los mismos y su permanencia en la familia.
A principios del siglo XIX la Dehesa de Gigonza es
propiedad de los Marqueses del Castillo del Valle de Sidueña, herederos del
vinculo fundado sobre ella por D. Gonzalo Pérez de Gallegos en 1538. Aproximadamente, desde 1770, se venía
explotando, aunque no de manera oficial, un manantial de aguas minero-medicinales
situado a unos 500 metros
al O. del Castillo. Con el paso de los años la afluencia de enfermos aumentaba
cada temporada aunque no había instalaciones para alojar a los concurrentes,
solo existía el castillo. Es así que D. Luis Ponce de León y Torres, titular
del marquesado, en testamento realizado
en 1817 refiere:
“...
con motivo de desear muchos el baño del nacimiento en la Dehesa de Gigonza, y no
haber hospedería en que albergarse, he construido diferentes piezas en ella, en
que me parece haber gastado de veinte y ocho a treinta mil r.v. ...”
Don Luis Ponce de León y Torres fallece
el 22 de Agosto de 1834 y le sucede en el vínculo su hijo primogénito D. Francisco Ponce de León y Fernández de
Villavicencio que tomará posesión de él el 30 de Octubre de dicho año. Éste
será el constructor de todo el caserío que se encuentra anexado al castillo y
que aún hoy se conserva, aunque con muchas modificaciones.
El nuevo propietario de Gigonza
encontró que el caserío (el antiguo castillo y los partidos construidos por su
padre) sufrían gran deterioro y que era insuficiente para albergar a las cada
vez más numerosas familias que acudían a disfrutar del poder salutífero de sus
aguas sulfurosas. Sin dejar de reparar el caserío, en 1838 comenzó a construir
otro nuevo edificio junto a la primitiva fortaleza y así en 1849 las mejoras y
construcciones hechas hasta la fecha eran, según aprecio del Maestro Mayor de
Obras de la Academia
de San Fernando, D. Francisco de Paula Soto:
Mejoras
en el patio antiguo: Tres cuartos a la izquierda en el patio antiguo, otros
tres en el tránsito del patio nuevo, un pasadizo con un cuarto dividido en tres
comunes, dos cocinas en el patio, una a cada lado de la escalera de la torre,
la puerta, divisiones, solado y techo que sirve de piso al pajar en la sala que
fue cuadra en la línea del frente al portal de entrada, un común nuevo en el
corralito, una ventana con reja, puerta de madera y de cristales que toma luz
del patio nuevo en una de las habitaciones del corral y los tabiques de
división del salón de la torre Tiene de valor la mejora expresada 11.917 r.v.
Caserío
nuevo: Se compone el caserío nuevo de tres ángulos de
corredores, patio corral, capilla, campanario, y campana, siete habitaciones,
cada una con antesala, cocina con fogón, fregadero y alacena, sala con dos
alcobas y guardarropa, hay además en dos de ellas un cuartito en cada una a su entrada. Al dorso de la
capilla se halla la sacristía. El valor de esta parte del edificio es de 96.205
r.v.
La
cuadra nueva arrimada a la muralla en la línea del Este tiene de valor 9.734
r.v.
En 1844 Francisco de Paula Mejías en su
memoria sobre los balnearios de Paterna y Gigonza refiere que existían 18
apartamentos para hospedar a los bañistas que se clasificaban en tres categorías por los que se pagaba 20,
11 o 6 reales de vellón según las instalaciones y comodidades que tuviesen. Por
otro lado los pobres se alojaban en chozas que ellos mismos construían
inmediatas al caserío.
El Marqués del Castillo continuó
ampliando el caserío y haciendo reformas en el antiguo, obras que también
afectaron a otras instalaciones de la
Dehesa como casas de baños minerales y dulces, hospitales de hombres y mujeres, casa del
ordinario, casa del cortijo, etc.
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| Pabellones de la Hospedería de Gigonza, construidos al Norte del Castillo |
1º. Un grupo de 4 pabellones
con su frente al sudeste, lindando por todos los lados con las mismas tierras
de Gigonza señalado con el nº 1216 de gobierno que ocupan una superficie de 5520 varas cuadradas equivalentes a 3942,49 metros cuadrados
distribuidos del siguiente modo:
El
pabellón primitivo
nombrado Patio del Castillo, que es el primero que se halla
entrando del camino a la derecha, es en sí un cuadro rectangular que ocupa una
superficie parcial de 1666 y 2/3 de varas cuadradas equivalentes a 1164,60 metros cuadrados .
Este edificio como antigua fortaleza conserva sus murallas de cerca con el
Torreón o castillo en su interior en el que se encuentra además una plataforma
o paseo con sus corrapises en rededor; delante de su puerta principal de
entrada, que ingresa en un pequeño patio de recibidor con la portería a la
derecha de sala y alcoba y a la izquierda un salón de descanso con destino a
casino, un pasillo que conduce al patio mayor donde hay a su derecha un partido
de habitaciones que contiene 4 separaciones, cada una de las cuales tiene una
salita, dos alcobas, cocina, despensa, común y patinillo, y también hay una
cocina general con despensa y una puerta que da entrada a un gran Palomar; al
frente se encuentra una sala con dos alcobas y un pajar sobre ellas y sobre una
carbonera contigua, un cuarto y cocinita;
a la izquierda hay un partido que contiene su portón de entrada a un ingreso
con común, patio, sala con dos alcobas, comedor, cocina y despensita, sobre el
cual hay otro partido alto llamado departamento del señor Marqués al que se
sube por una escalera que tiene el otro pabellón que consta de corredor
interior de paso, una sala con alcoba, otra con dos alcobas, común, corredor,
cocina, despensa, un cuarto y varios guarda-ropas; el castillo que para su
entrada tiene por delante una doble escalinata que desembarca en una meseta que
ingresa por su puerta a un salón cuadrado y abovedado que hoy está subdividido
en sala y dos alcobas, con su escalerilla oculta entre-muro que da subida a
otro salón como el anterior en segundo piso, continuando la escalera del mismo
modo hasta la azotea que lo cubre, coronada de pretiles y almenas; dos
cocinitas a uno y oto lado del pie del castillo, cinco cuartos y la habitación
del administrador con sala, alcoba, patinillo y común, un pasillo a tres
comunes y un callejón, llamado del Viento por entre estos y el castillo por el
cual se comunica al otro Pabellón.
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|
Patio del
Castillo, antiguo de Armas
|
El
segundo Pabellón que
sigue y se comunica con el anterior es el que se nombra del Patio de la Iglesia , cuya
forma rectangular ocupa una superficie parcial de 1437 varas cuadradas,
equivalentes a 1073,96
metros cuadrados , distribuidos en dos corredores sobre
pilares, un patio grande empedrado que a su izquierda sobre el lado de la
fachada tiene cuatro partidos independientes con comedor, cocina, despensita,
sala y dos alcobas, a su frente otro partido como los anteriores, y otro que
tiene un cuarto mas un patinillo y un
común, el paso que comunica con el otro Pabellón con su puerta verja, en donde
hay un cuarto con alcoba y una cocinita; a su derecha la capilla u oratorio con
sacristía, retablo y campanario, un corral por detrás y un portal por delante y
un pasillo con puerta falsa de salida al campo.
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| Espadaña del Patio de la Iglesia |
| Patio de la Iglesia |
El
tercer Pabellón
que sigue y se comunica con el precedente se nombra del Patio de las
Cocheras, cuya forma rectangular ocupa una superficie parcial de 680 y
1/3 de varas cuadradas, equivalentes a 490,92 metros cuadrados ,
que consta de su gran puerta de entrada por la fachada con un cuarto a la
derecha, otro a la izquierda con alcoba, en la que hay una escalera que sube a
una azotea que está sobre esta crujía, un patio grande que a su frente tiene
una cuadra con pesebrera, una cochera de dos naves con una escalera que sube a
un pajar y azotea que hay sobre ellas.
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| Patio de las Cocheras |
El
cuarto Pabellón
que sigue y se comunica con el anterior, se nombre del Patio de la Fonda , cuya forma es
casi un cuadro rectangular, que ocupa una superficie de 1736 varas cuadradas
equivalentes a 1213,01
metros cuadrados , distribuidos en una escalinata de
ascenso que viene del patio anterior con quien se comunica, con su puerta verja
de hierro, y desembarca en un gran patio-jardín, con su glorieta en el centro,
cercado de verjas de madera entre pilares con sus maceteritos por remate y
claustrado por cuatro corredores, cuya mitad de sus anchos están descubiertos,
sobre columnas huecas de hierro que sirven al mismo tiempo de vertiente a las
aguas de los tejados; una crujía en derredor de todo el perímetro, donde se
hallan con separación diez y ocho cuartos aunque algunos se pueden comunicar
por los portenes de escape con que se hallan., teniendo todos sus alacenas y
guardarropa así como en tres de sus ángulos tienen la habitación doble y en el
otro se encuentra la cocina principal o general, con fogones, fregaderos,
despensa y un cuarto, habiendo también un gran salón destinado a fonda o
comedor, con dos chineros de rinconera y varias alacenas, y en el otro lado dos
departamentos de escusados con separación, uno para señoras y otro para
caballeros con cuatro asientos cada uno separados entre sí. Hay además en este
pabellón dos cuartos sótanos como despensas, guardaloza, que por la diferencia
que resulta de altura en el patio por el desnivel del terreno están debajo del
de la fonda y tienen su uso y entrada
por el patio de las cocheras. Y por último hay también en este pabellón una
gran cuadra que por las mismas razones y circunstancias que los dos cuartos sótanos
están debajo de todo a un lado del patio de la fonda y tienes su uso y entrada
por el antedicho de las cocheras.
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| Patio de la Fonda |
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| Detalle puerta gótica de la habitacion 19 |
jueves, 1 de noviembre de 2012
Los efectos del terremoto de Lisboa de 1755 en Paterna de Rivera
Hoy, Día de Todos los Santos, se
cumplen 257 años del terremoto de Lisboa. El 1 de Noviembre de 1755, a las 9:40
horas Portugal sufrió un devastador terremoto (se estimó una magnitud entre 8 y
9 en la escala Richter) que destruyó la ciudad de Lisboa. Los temblores de
tierra duraron en total unos 6-7 minutos aunque con dos intervalos de calma de
menos de 1 minuto. A esa hora de la mañana muchos lisboetas estaban en las
iglesias. Tras las fuertes sacudidas y temblores numerosas casas, edificios
públicos y templos religiosos se desplomaron sepultando a muchísima gente. Las
velas y cirios de las iglesias, capillas y oratorios privados provocarían un
incendio que devastaría Lisboa durante 5 días. Al seísmo le sucedieron una
larga serie de réplicas entre los años 1755 y 1756.
El terremoto, cuyo epicentro tuvo lugar en el océano Atlántico, a menos de 300 Km. del cabo de San Vicente, se percibió en toda la península ibérica y parte de Europa Occidental y fue seguido de un maremoto o tsunami, que destruyó numerosas poblaciones del Algarve y afectó gravemente a las costas de Marruecos y Andalucía Occidental. Aunque existen contradicciones entre las distintas fuentes con respecto al número de víctimas, se calcula que el seísmo y posterior maremoto produjeron en Portugal unos 12.000 muertos y en España unas 1.275, aunque posiblemente el número fuese mayor. El llamado terremoto de Lisboa ha sido considerado como el más destructivo que ha azotado a la Península hasta la fecha.
El terremoto, cuyo epicentro tuvo lugar en el océano Atlántico, a menos de 300 Km. del cabo de San Vicente, se percibió en toda la península ibérica y parte de Europa Occidental y fue seguido de un maremoto o tsunami, que destruyó numerosas poblaciones del Algarve y afectó gravemente a las costas de Marruecos y Andalucía Occidental. Aunque existen contradicciones entre las distintas fuentes con respecto al número de víctimas, se calcula que el seísmo y posterior maremoto produjeron en Portugal unos 12.000 muertos y en España unas 1.275, aunque posiblemente el número fuese mayor. El llamado terremoto de Lisboa ha sido considerado como el más destructivo que ha azotado a la Península hasta la fecha.
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| Grabado representando el maremoto e incendio de Lisboa |
El rey Fernando VI (1746-1759), que se
hallaba dicho día en San Lorenzo del Escorial, percibió con pavor los temblores
durante varios minutos y regresó inmediatamente a Madrid. El día 8 de noviembre
el monarca ordenaría al Gobernador del Supremo Consejo de Castilla, el Obispo
de Cartagena, solicitar a numerosos pueblos del reino información sobre los
efectos y el alcance de los daños sufridos a causa del terremoto.
“Queriendo el Rey saber con alguna
puntualidad los daños y efectos que ha causado en los pueblos el temblor de
tierra que se experimentó en esta Corte la mañana del día primero del
corriente, el cual, según las noticias que se van recibiendo, parece alcanzó
también a otras ciudades, villas y lugares del Reino, ha resuelto S. M. se
expida por mí la presente Orden a todas las Justicias de las Capitales y
pueblos de alguna consideración, tanto de Realengo como de Señorío y Abadengo,
para que remitan por mi mano noticia exacta de si en los lugares de su
jurisdicción se sintió dicho terremoto, a qué hora, qué tiempo duró, qué
movimiento se observaron en los suelos, paredes y edificios, fuentes y río, qué
ruinas o perjuicios ha ocasionado en las fábricas y si han resultado algunas muertes
o heridas en personas y animales, y cualesquiera otra cosa notable que se
considere como procedida o causada del expresado terremoto.
Y también si antes de él hubiese
alguno previsto o reparado señales que lo anunciasen, de las que, igualmente se
deberá hacer expresión y del fundamento con que cada uno los conceptuaba de
tales.
Y quiere S. M. que todo esto se
efectúe sin hacer informaciones, procedimientos judiciales, ni causar costas,
sino oyendo los Corregidores y Justicias a las personas más advertidas de sus
respectivos pueblos y que más razón puedan dar de lo ocurrido.
El cuestionario fue contestado por 1.273
localidades españolas. Los informes y misivas
remitidos por los ayuntamientos al obispo de Cartagena se conservan en la
sección de estado del Archivo Histórico
Nacional. Dicha documentación fue recopilada por José M. Martínez Solares y
publicada en 2001 en su libro “Los Efectos en España del Terremoto de
Lisboa (1 de Noviembre de 1755)”, en la que nos hemos basado fundamentalmente para elaborar este artículo.
El terremoto en las costas de Cádiz
En Andalucía el
sismo tuvo especial impacto en las provincias de Huelva y Cádiz, sobre todo el terrible
tsunami posterior que fue el causante de la mayoría de las víctimas (945 en Huelva y 269 en Cádiz).
VICTIMAS DEL SEISMO
EN LA PROVINCIA DE CÁDIZ
|
||
Localidad
|
Por el terremoto
|
Por el
maremoto
|
Arcos de la Frontera
|
2
partos prematuros
|
|
Cádiz
|
200
|
|
Chiclana
de la Frontera
|
3
|
|
Chipiona
|
4
|
|
Conil
de la Frontera
|
24
|
|
Jerez
de la Frontera
|
2
|
|
Puerto
de Santa María
|
5
|
|
Rota
|
¿?
|
|
San
Fernando
|
22
|
|
Sanlúcar
de Barrameda
|
1 por pánico
|
9
|
Vejer
de la Frontera
|
2
|
|
Total
|
5
|
269
|
El tsunami apenas produjo daños en los
acantilados del Algarve, pero las costas de Huelva y Cádiz, donde abundaban las
marismas, fueron muy afectadas. El maremoto llegó a las costas de Huelva a los
15 minutos de sentirse el terremoto y a Cádiz una hora más tarde. Se
registraron entre 3 y 5 olas a lo largo
del litoral gaditano con alturas que variaron entre 12 y 2 m. que inundaron las
zonas bajas de la costa varios cientos de metros tierra adentro destruyendo
casas, barracas, barcos, artes de pescas, etc. Como consecuencia del tsunami en la costa de
Huelva se formaría una isla, donde posteriormente sería fundada Isla Cristina.
En Sanlúcar
comenzó el seísmo a las 9:58, no ocasionando daños en los edificios ni
víctimas. El maremoto llegó 1 h. después, inundó las calles de la ciudad baja y
destruyó cinco corrales de pesquería.
En Chipiona
no ocasionó daño en edificios ni templos. A las 11:15 horas el maremoto Inundó
la playa y las calles, destruyo 7 corrales de pesquería y causó 4 muertos.
En Rota
el tsunami rompió el muelle y entró el agua en algunas calles.
En El
Puerto de Santa María las sacudidas ocasionaron daños en casas y templos.
El maremoto llegó 65 minutos después; inundó casas y almacenes en la ribera del
Guadalete, produjo desperfectos en el muelle, arrastró embarcaciones al
interior y causó 5 muertos.
En Cádiz
el terremoto comenzó a las 10:17 (TU) produciendo grietas en muchas casas y
algunas iglesias. Una hora después llegó una primera gran ola (se
contabilizaron hasta 5) desde el Oeste derribando
la muralla de la Caleta e inundando el Barrio de la Viña. El embate de las
aguas continuó desde el lado de la bahía inundando la ciudad, arruinando muchas
casas en el frente de Puerta Tierra y destruyendo el arrecife que
comunicaba la capital con la Isla de
León al unirse los dos mares de las playas de Santa María y Puntales. Causaría más
de 200 víctimas.
En Puerto
Real no hubo grandes daños ni víctimas, con el maremoto las aguas se
introdujeron con suavidad en las calles de la ciudad.
En San
Fernando el terremoto se sintió a las 10:10. La violencia del mar arrasó y
destrozó la Casa Estanquillo, el ventorrillo, una garita y el Cuartel junto al
arrecife hacia Cádiz, causando 22 víctimas.
En Chiclana
el temblor no causó graves daños en los edificios ni víctimas. A los 45 minutos
varias olas reventaron la barra del Sancti
Petri, anegando toda la zona, destruyendo casas, barracas y embarcaciones.
Perecieron ahogadas 3 personas.
Muy afectada por el maremoto fue la
costa de Conil de la Frontera. Se ha
calculado que la altura aproximada de la ola del tsunami llegaría a 8,5 m. Produjo
24 muertes y la pérdida de mucho ganado. Destruyó la Chanca del Duque de Medina
Sidonia y numerosas casas, barcos, pertrechos de pesca, etc. También fue devastada Conilete, una aldea junto a la torre
de Castilnovo, al sur de Conil. Muchas casas de la Playa de El Palmar se
construyeron con los restos de esta población.
Los efectos del terremoto en Paterna de Rivera
El día de Todos los Santos era una festividad religiosa
muy arraigada popularmente en España. En Paterna, el 1 de Noviembre de
1755, cuando la tierra comenzó a temblar muchos vecinos se encontraban en la iglesia celebrando misa.
Según la documentación eran las
9:52-9:53 de la mañana (si la hora fue medida correctamente), referida a hora
local civil, que corregida a TU (Tiempo Universal o Tiempo Civil en Greenwich)
eran las 10:17-10:18 horas actuales. En el siglo XVIII la hora se obtenía por
medio de la posición del sol o por relojes mecánicos.
El 29 de Noviembre de 1755 Juan Hidalgo
y Lorenzo Calero, suponemos los alcaldes ordinarios de Paterna, envían la
siguiente misiva al Gobernador de Cádiz informando
sobre los efectos del terremoto en nuestro pueblo:
Excelentísimo Señor Gobernador de Cádiz:
Señor:
Obedeciendo rendido el superior Orden que
V. E. se sirve comunicarnos en su estimadísima carta de 17 del que termina, que
llegó a nuestras manos el día de ayer, y deseando con la mayor puntualidad y
verdad hacer expresión de cuanto se nos preceptúa como a Justicias de esta
villa, hemos procurado adquirir las más ciertas y serias noticias de las
personas más advertidas de ella, y encontramos que ninguna advirtió ni previó
el terremoto, hasta que como a las 10 (de siete a ocho minutos menos) del día
primero del expresado, se sintió en todas las casas y chozas de esta villa, sin
que en alguna se experimentase el más mínimo agravio aún en aquellas que
amenazaban ruina , habiendo sido con alguna más fuerza y violencia en la
Iglesia mayor parroquial, por cuya razón quedó desierta de la gente, que había
concurrido a la misa del pueblo en el corto discurso de su duración, que serían
como ocho minutos, entrando a oir el Santo Sacrificio sin que se advirtiese
entonces ni después daño notable, quedando en su ser mismo una raja o abertura
que há algunos años padece el arco toral de la Capilla mayor.
Se afirma por una persona de verdad haber
oído a unos forasteros que en el tiempo de dicho terremoto vieron verterse el
agua de la fuente que surte el vecindario. Y gracias a Dios y a la intercesión
poderosísima del devoto y tierno simulacro de María Santísima Nuestra Señora en
su Soledad, que como especial reliquia se venera en dicho templo, no ha
padecido ninguna especie de animal detrimento alguno, y sólo los racionales a la
sazón sintieron generalmente una especie de flato o vagido [sic; por vahido] que depusieron incontinenti.
Y de común acuerdo de todos, en hacimiento
de gracias, se celebró a dicha Señora un novenario de misas cantadas, con una
procesión de penitencia a que todos concurrimos con fervorosa y ejemplar
devoción, con que nos preparó en su plática el Padre Vicario de esta villa, que
la precedió.
Que es cuanto podemos informar a V. E., a
cuyo arbitrio nos disponemos con el mejor afecto y voluntad, pidiendo a la
Divina dilate a V. E. en su santa gracia y con perfecta salud como puede y
hemos menester.
Paterna
de Rivera, noviembre 29 de 1755.
Según
el informe el terremoto comenzó a las 9:52-9:53 horas (misma hora que en
Cádiz), y duró unos 8 minutos. Se sintió en todas las casas y chozas del
pueblo, no produciéndose daños en las mismas, ni siquiera en las que amenazaban
ruina. Donde con más fuerza y violencia se apreciaron las sacudidas fue en la
iglesia por lo quedó desierta al huir los feligreses. Unos forasteros vieron
como se derramaba el agua de la fuente que surtía la población, la Fuente de la
Negra.
La
iglesia no sufrió ningún daño persistiendo la misma grieta que presentaba el
arco toral de la nave central desde hacía años. Sabemos que la capilla mayor
fue objeto de reparaciones en las primeras décadas del siglo XVIII, dado los
graves daños estructurales que dicha parte de la iglesia presentaba. Así el 13
de Febrero de 1718 el Obispo de Cádiz D. Lorenzo Armengual de la Mota hizo una visita pastoral
a Paterna ordenando al mayordomo de fábrica entre otras cosa que “reparase la iglesia por la parte de la
capilla mayor que es por donde amenaza ruina”. Cinco años más tarde los
reparos en la capilla mayor no se habían realizado por lo que de nuevo el
obispo mandó llevarlos a cabo, aunque lo que se hizo fue “tapar la raxa de la parte
interior con un poco de lleso que se
gastaria un dia de trabajo y por la parte de la calle se quedo la raxa como
estaba de antes”.
(ARCHIVO DIÓCESIS DE CÁDIZ. LEGAJO 480). En1730 la iglesia necesitó de nuevas
reparaciones: la techumbre, que amenazaba ruina dado el mal estado del
enmaderado, el pórtico y el coro (ARCHIVO DUCAL DE MEDINACELI. LEGAJO 79-11). H ay que tener en cuenta que la iglesia entonces no contaba con la actual torre del campañario, que fue construida en 1879 y que un siglo después sufriría graves daños a consecuencias de un rayo.
| El terremo sorprendíó a muchos paterneros en el interior de la Iglesia Ntra. Sra. de la Inhiesta |
![]() |
| Virgen Ntra. Sra. de la Soledad |
No hubo víctimas ni bajas en el ganado a causa del terremoto, hecho que se
atribuyó a la intercesión de la Virgen
de la Soledad, imagen de gran devoción entre
los parteneros desde al menos el siglo XVII y hoy patrona de Paterna.
Por tal motivo se celebró en acción de gracias una novena de misas cantadas con
procesión de penitencia a la que dicen acudieron todos con fervorosa y ejemplar
devoción.
Como curiosidad se refiere en el informe que a causa del temblor
muchas personas experimentaron una
especie de flato o vahído (mareo), síntomas que también se describen en otros
muchos pueblos de España.
Los efectos del terremoto en los pueblos del entorno
El terremoto practicamente no causó daños en Patenra, pero en los pueblos de nuestro entorno sus efectos fueron de alguna o mayor consideración.
Alcala de
los Gazules: Comenzó el terremoto a las 9:45 de la mañana y duró de nueve a diez minutos. Se
experimentó en muchos alcalaínos una indisposición de estómago. Los edificios no
sufrieron graves perjuicios, a excepción del convento de Religiosos Mínimos. En
otros como el convento de Santa Clara, la carnicería pública, los almacenes del
Pósito, del Duque y de la villa, se produjeron grietas en arcos y paredes. En
las personas no hubo muertos ni heridos. Al día siguiente a las 11 de la noche
se repitió un nuevo temblor por espacio de 2 minutos.
Medina-Sidonia. En esta ciudad duró 9 minutos. No hizo daño alguno, a
excepción de haber cuarteado la torre de la Iglesia parroquial. Aquí se
refugiaron los pobres moradores de Conil que, temiendo un nuevo diluvio, se acogieron
a ella, por su encontrada situación.
Arcos de la Frontera. Empezó el terremoto de 9;45 a 10 de la
mañana y duró de 9 a 11 minutos. El agua de muchos aljibes y pozos se salió por la boca. Todas
las viviendas y murallas del Castillo del Duque de Arcos quedaron muy
maltratadas, algunas por el suelo. Las iglesias y conventos de la ciudad
sufrieron graves daños en sus arcos, paredes y bóvedas. En el suelo de la Plaza
pública se abrió una profunda grieta que afectó a todos los edificios que daban
al tajo dejándolos en ruina. En total se contabilizaron daños en 311 casas de
la ciudad -37 en ruinas- y en 8 en el campo. Produjo 2 muertes por partos prematuros.
Vejer de la
Frontera. Se sintió a las 9:40 duró 10 minutos. El terremoto no hizo daño de
consideración en el pueblo, ni en la Chanca de Zahara de los Atunes ni en los Molinos de Santa Lucía. Las aguas del mar
subieron por la marisma hacia el pueblo como legua y media, inundando los
márgenes del río Barbate. Murieron
ahogadas dos personas y más de 80 reses.
BIBLIOGRAFIA
* Martínez Solares, J. M., Los efectos en España del terremoto de Lisboa (1 de noviembre de 1755). 2001. IGN. Ministerio de Fomento. Madrid.
* De Luque, L.: El impacto de eventos catastróficos costeros en el litoral del Golfo de Cádiz. RAMPAS, 10, 2008.
* Rodríguez de la Torre, F.: Documentos en el Archico Histórico Nacional (Madrid) sobre el terremoto del 1 de Noviembre de 1755. Cuadernos dieciochistas, 6, 2005, pp. 79-116. Ediciones Universidad de Salamanca
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