sábado, 1 de marzo de 2025

EL GUADALHAMAN: UN ENCLAVE PRÓXIMO A PATERNA DE RIVERA INSPIRADOR DE POETAS ANDALUSÍES (6)

 b)     La Torre de Sera

 La Torre de Sera se emplaza estratégicamente sobre un cerro que domina visualmente el curso medio del Guadalete y la campiña circundante. Se trata de una torre almenara construida a principios del siglo XIII que formaba parte del sistema defensivo de Jerez y controlaba esta importante vía de comunicación con el Campo de Gibraltar. En esta zona del curso medio del Guadalete, el río forma grandes meandros que durante el estío y épocas de sequía, con la bajada del cauce, permitía a ganados y caballerías cruzarlo por los vados y pasadas[i] localizados próximos a la actual Torrecera siguiendo las antiguas vías de comunicación. 

Torre de Sera
  
  Fray Esteban Rallon localiza en la Torre de Sera una antigua ciudad próxima a las columnas de Hércules nombrada Xera, Xerea o Cera que es citada por Estefano de Bizancio, geógrafo griego del siglo VI d.C. La analogía de los topónimos Xera y Ceret, con Cera o Sera han llevado a muchos historiadores a ubicarlas en el sitio que ocupa la Torre de Sera. Parada y Barreto descarta esta hipótesis pues el nombre de Torre de Cera aparece a partir de la conquista castellana y considera que “pudo haber tomado tal nombre del apellido de algún caballero de los que acompañaban a Alonso el Sabio[ii]”.

Tras la conquista definitiva del valle del Guadalete y la expulsión de los mudéjares por Alfonso X en 1264 se establece una extensa zona fronteriza entre las posesiones castellanas y el reino de Granada, que estuvo vigente durante dos siglos y medio, hasta 1492. De 1275 a 1285 los benimerines venidos del norte de África atacan y asolan una y otra vez las ciudades y campos del valle del Guadalete. Ante esta inseguridad y la amenaza constante de las correrías de granadinos y norteafricanos los monarcas castellanos, desde el siglo XIII, reforzarán esta franja fronteriza mediante la construcción y reaprovechamiento de torres, castillos y otras fortificaciones organizadas en un complejo sistema defensivo y ofensivo. Las torres vigías y fortalezas desplegadas en enclaves estratégicos por el vasto término de Jerez estaban interrelacionadas unas con otras ópticamente y en ellas quedaban establecidos “castellanos con su guarnición[iii] que “hacían sus velas de noche y de día, dando avisos unas a otras con mechones y ahumadas o espejos cada vez que había entrada de moros”. Una de estas torres será la de Sera interrelacionada visualmente con los castillos de Medina, Torrestrella, Gigonza, Arcos, Jerez y Berroquejo y las torres del Sotillo y de Paterna.

Torres y castillos en torno a la Torre de Sera

     La torre de Sera jugará un destacado papel hasta finales del siglo XV en la vigilancia de las tierras de curso medio del Guadalete ante las incursiones nazaríes que arrasaban los cultivos y robaban los ganados. La torre almenara formará parte de una extensa red de observación establecida por las plazas avanzadas de la frontera bajo la jefatura del Adelantado Mayor de Andalucía. Los municipios actúan de forma coordinada bajo las llamadas “Ordenanzas de Guardas” en las que se fijaban los diferentes puntos de observación desde los que las guardas debían avisar ante la entrada de musulmanes en el territorio cristiano. Así el 30 Marzo de 1410 el cabildo jerezano paga a Antonio de Cañas y Juan de la Rosa 240 maravedís por 10 días ejerciendo como atalayas en la torre de Sera[iv]: 

“en domingo treynta dias de março anno del sennor de mill e quatroçientos e dies annos, (…) dio a antonio de las cannas e a juan de la rrosa, fijo de bartolome sanches, que son atalayas en la torre de sera por dies dias a cada uno a doze maravedis cada dia, que montaron dozientos e quarenta maravedís.”

 Esta línea de vigilancia de la ciudad de Jerez estaba formada por la Torre del Oro, ubicada en el alcázar, la Pederruegosa, la Torre de Sera, el Puntal de la Sierra de Las Cabras y Benajima. 

Un mes después, en la sesión del 22 de abril de 1410, el cabildo jerezano acuerda pagar a cada uno de los guardas de la Torre de Sera 180 rv. por 15 días de servicio[v]. 

El 15 de Octubre de 1463, tras un periodo de treguas, el cabildo de Jerez acuerda el pago de 1.050 maravedís por «las guardas que fueron puestas por nuestro mandado en la Syerra e en la Torre Sera e en el Muladar e para el requeridor, demas de las otras guardas que primero avian estado»[vi] 

La torre de Sera continuará teniendo un importante papel en el control de esta vía de comunicación y en la vigilancia de incursiones nazaríes desde la serranía de Ronda. El 21 de Junio de 1482 se trata en el cabildo jerezano sobre la posible entrada de musulmanes ante las almenaras que se hicieron en Espera, Arcos y Torrecera[vii]. El 14 de Abril de 1483[viii] el cabildo jerezano acuerda unas Ordenanzas de Guerra para estar preparados en caso de incursiones nazaríes. 

Ordenança guerra

 

Los dichos señores fablaron que sobre el caso de la guerra era nesçesario de se proveer lo que a ella convenía, e segund as nuevas que por todas partes se refrescavan, asy por la via de Arcos como de otras partes, convenia dese poner tal recabdo en la tierra como sy el rey moro entrase, segund dizen que esta aparejado, devia estar la çibdad a muy buena guarda, e para esto convenia que la çibdad asentase çiertas ordenanças qie se avian fablado que se devia fazer que dixeron que estavan ordenadas en un papel que luego yo el dicho escrivano ley e son estas:

 

Que sy la entrada de los moros fuere por nuestros terminos, nuestras guardas fara en la torre de Sera almenaras, una a una, la una pagada y la otra alçada, y desta manera se faran lo de nuestro termino fasta que buestras atalayas las bean,
e luego vistas e respondiendo vuestras atalayas, nuestras atalayas derramaran las almenaras muchas, e derramadas porquel conçierto no se yerre, e desta forma la fara el atalaya que esta en es esta çibdad.

 

Sy fuere la entrada de los moros la via de Medina nuestras atalayas de la torre de Sera faran a vuestras atalayas las almenaras de dos en dos, juntas e seguras, en dos cantos de la misma torre de Sera, e aquellas no çesaran dese fazer
fasta que buestras atalayas les respondan, e como les ayan respondido luego çesaran de fazer almenaras, e por ello torrneys conosçimiento quel rebato es a la parte de Medina.

 

Y sy la entrada de los moros fuere a lo de Alcala se ha de tener conçierto por nuestras atalayas desta anera, que han de fazer tres almenaras grandes, todas tres juntas e seguras en los tres cantos de la torre, e estas no çesaran dese fazer fasta que buestras atalayas respondan, e como ayan respondido miren a nuestras atalayas e luego le faran tres almenaras juntas, e despues de fechas vuestras atalayas no responderán ni las nuestra no faran mas, e asy conosçereys donde es la entrada. 

El 7 de agosto de 1483 la guarda de la Torre del Muladar, informa al concejo que había observado hasta 10 almenaras desde la Torre de Sera indicando que la entrada de los granadinos se iba a hacer en el término de Jerez. Tras movilizar el cabildo las milicias jerezanas, se dirigieron hasta el vado de Medina Sidonia para comprobar si se producía la entrada, aunque ésta no tuvo lugar.  

 El 5 de septiembre de 1483[ix] la ciudad de Jerez firma con la de Medina Sidonia un conçierto de guardas contra tierra de moros en el salir a los rebatos con cuatro cláusulas que regulan las acciones a tomar por ambas ciudades ante las expediciones musulmanas en la comarca. 

“Que sy la çibdad de Medina supiere por nueua que los moros quieren correr la tierra, que luego se faga en la dicha çibdad de Medina tres almenaras juntas, cada vna por sy. Por manera que se vean que son tres almenaras juntas. E aquellas estén todavía seguras fasta que la Torre de Sera e esta çibdad responda con otras tres almenaras. Y respondiendo a ellas, luego se abaxen las de Medina e se fagan a poca ora otras tres almenaras juntas por Medina. E éstas estén, fasta que esta çibdad e la Torre de Sera responda otra ves de la misma manera. E non se fagan
más. E luego a punto escriua Medina a Xeres qué nueua es la que sabe e por qué parte viene o qué carta se le escribió, porque sea dello avisada.”

 

Yten, que sy fuere entrada de moros de gente resya, luego Medina ha de faser almenaras continuas. En las e como esta çibdad las viere, luego saldrá al rebato e yrá fasta el vado de Medina e allí esperará cauallero que Medina le enbíe en a priesa que allí al Vado de Medina fasta saber a la çibdad dónde es el rebato, a qué parte ha de yr la çibdad. E allí llegada la çibdad, sy non fuere venido el cauallero de Medina e Medina continuare e fysyere almenaras, la çibdad continuará su camino por el camino de Alcalá fasta la Fuente de la Peñuela. E allí ha de esperar
la çibdad al segundo caballero que Medina ha de enviar con la nueua çierta de lo que Medina la escribiere. E toda la noche, Medina continúe las almenaras sy la entrada es çierta, porque la gente se acuda. E sy el segundo cauallero que Medina ha de enviar a la dicha Fuente de la Peñuela non fallare a la çibdad a la misma Fuente el cauallero véngase el camino de Alcalá ayuso fasia Xerez, porque allí encontrará la çibdad. E le fará saber la nueua que trae.

 

Y otro tanto fara Xerez. Sy el rebato fuere por su tierra en el Muladar e en la Torre de Sera, sy fuera de gente resya e su socorro de Medina ha de ser venir al río del Sotyllo donde fallará a esta çibdad. E sy fuere el rebato de Arcos, quel camino mismo paysan los de Medina e de allí adelante syguan el rebato. 

En la madrugada del martes 16 de Septiembre de 1483 la Torre de Sera responde a las almenaras hechas por la ciudad de Arcos y se informa a Rodrigo Ponce de León, Marqués de Cádiz, quién aconseja se prevenga a la ciudad de Jerez y se prepare para socorrer a Arcos[x]: 

“Martes de madrugada 16 Septiembre 1483

 

Fue dicho que facian almenaras en la ciudad de Arcos e que habla respondido a ellos la torre de Sera, e que eran fechos, e que al Señor Marqués era dicho que se debia en ello proveer, e su señoría dijo que le parescia que se debía apercibir la ciudad e estar puesto para que venido el mensajero pudiese socorrer aquella parte.” 

La entrada de los nazaríes se produjo por la vía de Zahara hacia Utrera partiendo las milicias jerezanas la noche del 17 de septiembre a su encuentro, que se produjo al siguiente día en las Lomas de Diego Díaz, en las proximidades de Gibalbin. 

El abandono de la torre de Sera y su posterior destrucción vendría tras la conquista de Granada en 1492, cuando cesó su función de torre de observación y vigía. 

La Torre de Sera en su estado actual (Foto En torno a Jerez)

Jerez mantuvo hasta finales del siglo XV una gran extensión de terrenos a un lado y otro del Río Salado de Paterna, los llamados echos, como dehesas para pastar el ganado, en que el concejo pide a la corona tierras de propios para agricultores sin tierras. En 1491 los Reyes Católicos ceden al concejo de Jerez como tierras de propios[xi] 

“seys echos que estan en los terminos comunes de la dicha çibdad, dos del camino que va desde la dicha çibdad de Xerez a la çibdad de Medina Sidonia, çerca del barranco que dizen de Medina, fasta el camino que va desde la dicha çibdad fasta la villa de Alcala de los Gazules, de los quales se nonbra el uno el a del Fosa e el otro la Fuente del Rey, e el otro las fuentes de Pocasangre e el otro la Boca de Guadalbacar con el salado de Santa Maria e el otro los Arquillos e el otro la torre de Sera.” 

En esta época sabemos que en la dehesa de la Torre de Sera se localizaba un pozo con brocal de origen árabe que abastecía de agua a los ganaderos y labradores de la zona: 

“…para que los labradores se sirvan con sus ganados a venir a la dicha dehesa de la Torre de Sera e para beber las aguas del pozo que dizen Almançor...” [xii]


El Tesoro de la Torre de Sera

 En el manuscrito MSS/13440 de la Biblioteca Nacional de España fechado en Sevilla en 12 de marzo de 1748 se habla de un supuesto tesoro enterrado al pie de la Torre de Sera junto al Cerro de la Harina[xiii]. Refiere dicho documento que dos franceses llegaron a Jerez y se presentaron ante Vicente Caballero, corregidor de la ciudad, pidiéndole ayuda para excavar y descubrir un tesoro, exhibiéndole el siguiente escrito que especificaba como localizarlo: 

Preguntarás por la ciudad de Xerez en el reyno de Sevilla, y estando en ella preguntarás por el Monte Guarin en el cerro de la Harina, que tiene un molino al pie desbaratado, y verás las piedras que antiguamente servían en él, y estando en el paraje que dista 10 millas de dicha ciudad verás una torre o castillo que servía de atalaya. Te pondrás al pie de ella mirando a donde naze el sol, y verás un monte de zarza y jarafes, y al medio de ellas una fuente junto a las zarzas y hiedras al medio, y cavarás abriendo una zanja de hondo una vara, hallarás una piedra grande redonda que es la primera señal, y por que no yerres seguirás cavando azia el Monte y a los 9 pasos hallarás una piedra voladera que sirvió en el molino, y esta es la que sirve de puerta al tesoro. Entrarás y hallarás 3 cavallos con tres ginetes vestidos a lo turco con sus alfanjes en la mano. Te arrimarás a el de en medio, que es blanco, y le hallarás debajo del brazo hizquierdo un cofre chico que tiene por zerradura un cerrojo, y le abrirás y encontrarás dentro una caja de oro con un carbúnculo. No le habras de promto porque con el resplandor que arrojará de sí te podrás quedar ciego; para abrirla cierra los ojos. También hallarás dos llaves, las tomarás y verás cada una donde dize, y las unzirás con azeyte y jabón, y abrirás la primera puerta y hallarás dos cueros de pieles de buey y llenos de oro de Tibar, pasarás adelante y hallarás otra puerta y la abrirás y hallarás cuatro cofres de joyería y a un lado un montón de barras de oro, y al otro lado de plata, y seguirás y hallarás otra puerta cerrada sin cerradura, entrarás y a mano hizquierda está un callejón y en él dos tinajas tapadas con una plancha de oro gravada y están llenas de perlas, y encima un cintillo de vrillantes. Hasta aquí y a la letra es copia que se exibió al Corregidor de Xerez.


Mapa geográfico de Jerez de Tomás López. 1787

     Según el documento, estando cautivo en Argel uno de los dos franceses, su dueño no solo le concedió la libertad, sino que le reveló la existencia de un tesoro en Jerez y una descripción de cómo encontrarlo. Desconfiando el Corregidor de Jerez de que dicha historia fuera falsa y pudiese exponerlo al ridículo y la mofa, elevó la petición a la Corte, desde donde ordenaron proceder a la excavación, aunque con ciertas limitaciones. 

Como relata el escrito se procedió excavar en el lugar encontrándose la piedra de molino que cerraba la puerta de entrada a los 3 salones subterráneos sucesivos. Al parecer un gran número de curiosos se congregó en el lugar expectante a la aparición del tesoro. El corregidor, que acudió con 2 o 3 ingenieros, suspendió las diligencias quedando en el lugar para vigilarlo 4 soldados y 6 ministros de justicia a costa de los dos franceses quienes pagaba a cada uno 4 reales diarios. Inmediatamente el Corregidor dio cuenta por segunda vez a la Corte, aunque después de más de tres semanas no se había recibido en Jerez resolución ni respuesta alguna de la Corte. 

Ignoramos como terminó el curioso acontecimiento que sacudió toda la comarca, aunque como advierte el autor del manuscrito, receloso de su veracidad e informado por D. Pedro Rodríguez de Coca, Alguacil mayor de la vicaría eclesiástica de Jerez, cree que “pueden ser sino ilusión o acaso imbención de algún picarón que puso o sabe el sitio de la piedra y subterráneo, y lo acomodó en la rezeta para reírse de los pobres franceses”.

 


[i] Aún hoy se conservan en este tramo del río las Pasadas de la Harina y del Boyal.

[iii] GUTIÉRREZ, B.: Historia del estado presente y antiguo, dela mui noble y mui leal ciudad de Xerez de la Frontera ... / por su autor. Xerez. 1886-87. Tip. á cargo de Melchor García Ruiz ... TOMO II. Págs. 175-176

[iv] MUÑOZ GÓMEZ, A.: 'Los Fechos de Cabildo, / (Memorias Xerezanas del Siglo XV) / Transcripción / Paleográfica de las Actas Capitulares / de 1409 a 1498 / custodiadas en el Archivo Municipal / de la M.N. y M.L. Ciudad / de / Xerez de la Frontera / por Agustín Muñoz y Gómez, / Oficial Archivero / del Excmo. Ayuntamiento de la misma / Tomo 1º / Años de 1409 y 1410. / Año de 1889'. Fól. 204

Memoria histórica de Jerez (archivos, documentos, libros, historia social de Jerez...) : Memorias xerezanas s. XV (XXIV) (memoriahistoricadejerez.blogspot.com)

[v] ABELLÁN PÉREZ, J.: Jerez y la frontera occidental granadina (Siglo XV). Libro de bolsillo EPCCM, núm. 2

[vi] Ibídem Pág. 99

[vii] ABELLÁN PÉREZ, J.: Ordenanzas jerezanas sobre la guarda de la frontera frente a Ronda y su serranía a comienzos de la guerra de Granada (1482-1484). Studia Orientalia. Volumen 111. Societas Orientalis Fennica. Helsinki. 2011

[viii] Ibídem Págs. 180-182. 1483-IV-14, Lunes.- Ordenanza de guerra (AMJ. AC. 1483, fs. 116r-117r).

[ix] Ibídem Págs.183-185. 1483-IX-5, Viernes.- Concierto de guardas con Medina (AMJF.
AC. 1483, f.201r).
 

[x] AHMJ. El supremo esfuerzo de Xerez para la conquista del Reino moro de Granada. Juan Moreno de Guerra. 30-SOTO MOLINA-26-390-MISCELÁNEA-1-1 Pág. 1

[xi] CARMONA RUIZ, Mª.A.: La reglamentación de los “echos” jerezanos en el siglo XV. Historia. Instituciones. Documentos. Nº 23, Universidad de Sevilla. 1996. Págs. 159-172.

[xii] ABELLAN PÉREZ, J.: Nuevos datos sobre la organización espacial del Jerez islámico: el pozo y la alquería de al-Husayn o Husayn, en Qurtuba. Estudios andalusíes, 5 (2000), 7-15.

viernes, 28 de febrero de 2025

EL GUADALHAMAN: UN ENCLAVE PRÓXIMO A PATERNA DE RIVERA INSPIRADOR DE POETAS ANDALUSÍES (5)

9.  EL VALLE DEL RIO SALADO DE PATERNA,  ENCLAVE HISTÓRICO Y  ARQUEOLÓGICO

    
    Jalonando todo el Valle del Rio Salado de Paterna destacan una serie de hitos arqueológicos e históricos que confirman la importancia de este espacio desde la antigüedad. Así la antigua vía romana paralela al rio Salado, la Torre de Sera, el Acueducto Romano de Los Arquillos, los asentamientos romanos y las alquerías musulmanas de su entorno, el despoblado de los Arquillos, el dolmen de Las Alcobainas, la vía romana de Hispalis a Asido o el hisn de Batarna (Paterna).

a) El Camino de Jerez a Alcalá de los Gazules.

    El camino que unía la ciudad de Jerez de la Frontera con Alcalá de los Gazules, era la vía transitada en el siglo XIII por nuestros poetas cuando a su paso por el Wadi l-Hamam, le inspiraron en la composición de sus casidas. Un siglo antes el poeta granadino Abu Bakr Muhammad b. Abd al-Rahman al-Azdi al-Kutandi (m. 1187-9) debió recorrer este camino pues dedicó también un poema a este singular paraje.

    La principal vía de comunicación entre Jerez y las ciudades del Estrecho se hallaba con un importante obstáculo nada más abandonar la ciudad, el rio Guadalete, pues suponía una barrera al tránsito de ganados, mercancías, tropas y viajeros. El Vado de Medina, ubicado a la altura del actual puente de la Cartuja, era el lugar habitual para cruzar el Guadalete en el camino Jerez-Medina, pero la peligrosidad que implicaba atravesar el río complicaba las comunicaciones con las poblaciones del otro lado hasta Gibraltar. Por ello los ejércitos castellanos y musulmanes en sus campañas militares siguieron las antiguas vías de comunicación que cruzaban los ríos por pasadas o vados donde el cauce era poco profundo. Estas expediciones militares, en las que se desplaza un ingente número de hombres y caballerías, se solían llevar a cabo durante los meses de verano por itinerarios paralelos a cursos de aguas que discurriesen por parajes con abundantes pastos para atender las necesidades de las caballerías, como era el Valle del río Salado de Paterna.

    Uno de estos caminos de época andalusí ponía en comunicación Jerez de la Frontera con Alcalá de los Gazules. Tras franquear el río Guadalete por el Vado de Sera, próximo a la torre del mismo nombre, transcurría paralelo al curso del arroyo Salado de Paterna, cruzaba el camino de Medina a Arcos, llegaba al actual núcleo de Paterna de Rivera, proseguía hacia el Este, vadeaba el río Barbate y continuaba en dirección a Patriste hasta alcanzar Alcalá[i]. Se trata de una vía natural que durante la época romana ponía en comunicación Hasta Regia con la ciudades y villas del territorio de Asido[ii] y que, como veremos, fue muy transitada durante toda la Edad Media.

Vado de Sera (Foto En torno a Jerez)

    Esta vía de comunicación, junto a otras muchas, ya aparece nombrada en el partimiento de términos entre Jerez, Lebrija y Arcos realizado por Don Alfón el Niño en 1274[iii], lo que pone de manifiesto la importante red de caminos que vertebraba el territorio gaditano en época andalusí:

“…E deste mojón va a vn torreón que es y çerca, que fue labor antygua, por donde viene el agua de Tenpul a Cádiz, que es sobre la carrera que va de Xerez a Alcalá a man syniestra, ó se parten los términos entre Xerez e Arcos e Alcalá. E deste mojón trauiesa esta carrera sobredicha y el arroyo que dizen Huit Humina, e va partiendo término de Xerez con Alcalá, e llega a otro mojón que es en vna cuesta llana que es en somo del Atalaya que ha nombre de Alcabaydad. E deste mojón se parten los términos entre Xerez e Alcalá e Medina, et ponen deste mojón hasta medina e va contra la carrera que viene de Xerez a Medina a otro mojón que está en vna cuesta, do se parte el término de Paraaca, que finca a Xerez, y el Cuybaydad (sic) que fue término de Arcos e finca agora a Medina…”

 
Tramo del camino de Jerez a Alcalá a su paso por el Guadalhamam

     De 1275 a 1285 los meriníes del norte de África cruzarán el estrecho y llevarán a cabo frecuentes campañas en la zona del Bajo Guadalquivir asolando una y otra vez las ciudades, aldeas y campos con el objetivo de obtener botines (ganados, armas, bienes o cautivos), hacer el mayor daño posible a las cosechas y generar miedo e inseguridad a los cristianos. En una de estas razias realizadas en los campos de Jerez el 30 de Noviembre de 1283 por el nieto del emir Abu Yusuf, fue capturado, junto a más de 1.500 cristianos, Domingo Aparicio de Marzales, yuntero en el cortijo jerezano de Don Bretón. Tras hacer parada y descanso en el Vado de Sera, los cautivos y ganados prendidos, fueron trasladados a Algeciras, suponemos que siguiendo el camino de Jerez a Alcalá. Tras casi 4 años de duro cautiverio sometido a crueles torturas, en 1287, Aparicio escapó de Algeciras, pasó la noche en Palmones y llegó huyendo a Alcalá de los Gazules, donde el alcaide del castillo, Diego Maza, le quitó los hierros. El cautivo se dirigirá al Monasterio de Santo Domingo de Silos en Burgos, adonde llegaría el 3 de Octubre de 1287 para ofrecer los hierros como exvotos en agradecimiento a su milagrosa liberación por el titular[iv]. A Santo Domingo de Silos (1000- 1073) se le atribuyen innumerables milagros, entre ellos la liberación de más de 300 cristianos apresados y tratados como esclavos por los moros; siendo invocado como redentor de cautivos cristianos durante el siglo XIII.

Relieve de Santo Domingo como redentor de cautivos rodeado de grilletes de hierro

    Este camino será transitado también por el rey castellano Sancho IV (1284-1295). En Abril de 1285 el emir de Marruecos, Abu Yussuf desembarca en Tarifa e inicia una campaña de algaradas y saqueos por las tierras de Vejer, Alcalá de los Gazules, Medina Sidonia y Jerez, ciudad que sufrirá un largo asedio y en cuyas inmediaciones instalará el campamento base desde donde el emir llevará a cabo numerosas razias en ciudades y campos del valle del Guadalete y tierras sevillanas. Procedente de Mérida, el rey Sancho IV llega a principios de Julio a Sevilla, donde esperará hasta reunir las huestes suficientes para ponerse en marcha sobre Jerez y descercar tan importante plaza. El 2 de Agosto, ante la proximidad del ejército castellano, que se hallaba a la altura de Lebrija, y el intento de Sancho IV de bloquear el Estrecho para aislar las tropas meriníes, Abu Yusuf se vio obligado a levantar el cerco. Cruza el río Guadalete, acampa en las Albuheras y se refugia en Algeciras. Sancho IV permanecerá en Jerez hasta el día 23 de Agosto, en que regresará a Sevilla.

    Como quiera que el monarca castellano y el emir marroquí deseaban la paz, tras el envío de emisarios por ambas partes, acuerdan un encuentro personal. Sancho IV parte de Sevilla y Yusuf de Algeciras reuniéndose en Octubre de 1285 en un lugar próximo a Jerez nombrado en las crónicas como Peña Farpada, que se identifica con Peña Arpada o Peña Arpá, entre Paterna de Rivera y Alcalá de los Gazules, roquedo que domina visualmente todo el territorio circundante y conserva restos edilicios de una estructura defensiva medieval. La reunión culmina con la firma de un tratado de paz el 21 de Octubre de 1285 conocido por “Pacto de Peña Ferrada”, aunque debiera denominarse “Pacto de Peña Arpada”, acordando que los meriníes se retirarían sin ser hostigados a cambio de 2.500.000 maravedíes entre otras condiciones.

Peña Arpada

    Es lógico pensar que la vía de comunicación que tomó el monarca castellano para llegar a Peña Arpada es el camino que venimos tratando de Jerez a Alcalá de los Gazules que tras cruzar el río Guadalete por el Vado de la Sera, transitaba por el Valle de las Palomas, pasaba por la alquería de Paterna y continuaba durante unos 6 km. por la actual carretera CA-5032 hasta la formación rocosa.

    Este mismo camino será el que en Junio de 1333 recorrió el ejército castellano al mando del rey Alfonso XI desde Sevilla hasta Algeciras con el objetivo de descercar el castillo de Gibraltar conquistado por el infante Abu-Malik en febrero de dicho año. Un tramo de esta vía discurría entre Jerez de la Frontera y Alcalá de los Gazules, pasando por Torrecera y la actual Paterna de Rivera. Procedente de Sevilla el ejército castellano, compuesto de unos 5.000 hombres y 2.500 caballos, llega a las proximidades de Jerez el 20 de Junio de 1333, donde permanece acampado durante 3 días acopiando provisiones. El 23 la hueste inicia la marcha y cruza el Guadalete por el Vado de la Sera, acampando allí mismo, en el margen izquierdo del río, al pie de la Torre de Sera.

    Al día siguiente el ejercito real reanudó la marcha por el camino paralelo al curso del rio Salado de Paterna, el Wadi-l-Hamam de nuestros poetas, perpetuado posteriormente en la vía pecuaria de la Cañada Real de La Lapa[v] y hoy carretera CA-4107 que pone en comunicación Paterna con Torrecera. Tras cruzar el actual núcleo urbano de Paterna, Alfonso XI llega a Patrite y Alverite donde acampan. El 24 de Junio, día de San Juan, el monarca alcanza Alcalá de los Gazules, desde donde parte el 25 hacia el rio Guadarranque, acampando en sus proximidades, para salir al día siguiente hacia Gibraltar [vi].

"...Desque los de la hueste deste Rey Don Alfonso ovieron tomado viandas las que les complian, et el Rey ovo ordenado quales fuesen en la delantera, et quales en las costaneras, et quales en la zaguera, movieron de Guadalete, et fueron al vado de Sera: et otro dia fueron á un logar que dicen Patrite et Alverite: et otro dia, que fue día de Sanct Joan, llegaron á Alcalá de los Gazules: et otro sia pasó el puerto, et fué á posar cerca del rio de Guadarranque. Et otro dia el Rey con su hueste pasando aquel rio para ir contra Gibraltar, los Moros que eran en Algecira con el Infante Abomelique venieron en la mañana, et iban su paso empos la hueste sus hazes paradas, et podian ser fasta seis mill caballeros...[vii]"

 

“Et mando fincar en xerez a don alfonsso fillo del infant don alfonsso por que era muyt viello et leuo a don iohan fillo desti don alfonsso et desque los de la huest huuieron tomadas las viandas que auien a leuar et el Rey huuo ordenado quales fuessen enla deuant guarda et que enla Rerreguarda et todo como deuien yr mouieron de guadallete et fueron al vado de sera et otro si fueron a vn lugar que dezien patrice et aluerite et el tercero dia que era el dia de sant iohan plegaron a alcala delos gazules et otro dia passaron el puerto et fueron cerca del Rio de guadaraque et el otro dia passando el Rey et toda su huest aquel Rio los moros que eran en aliezira conel infant abomelique vinieron enla mannana et fizieron se dos azes et yuan su passo…[viii]

    Tras fracasar en el intento de recuperar la plaza de Gibraltar después de casi dos meses de asedio, Alfonso XI y su ejército recorrerán el mismo camino de vuelta pasando por Alcalá de los Gazules y Jerez con destino hacia Sevilla.

    En los prolegómenos de la Batalla del Salado, que puso fin a las invasiones árabes desde África, tenemos constatado la presencia de los monarcas de Castilla y Portugal en el Vado de Sera durante varios días[ix]. En septiembre de 1340 Alfonso XI, ante el asedio de Tarifa por las tropas del sultán benimerín Abu al-Hasan, pide ayuda a su suegro el rey Alfonso IV de Portugal. Un gran ejército castellano-portugués compuesto de unos 8.000 hombres de a caballo y 12.000 de a pie se pone en marcha desde las cercanías de Sevilla hacia el Estrecho de Gibraltar el 16 de Octubre. Tras pasar por Utrera, Alocaz, Cabezas de San Juan y Laguna de los Tollos, las huestes acampan el día 21 en la margen derecha del Guadalete, cerca de Jerez. Al día siguiente el ejército emprende la marcha y cruza el río Guadalete por el Vado de la Sera donde acampa y permanece allí 3 días esperando la llegada de refuerzos y de provisiones. Según Lopez Fernández el ejército castellano-portugués formaba dos escalones de marcha acampando en lugares de pasto y agua a los que se podía abastecer de provisiones desde los lugares cercanos. Una vez pertrechado el ejército se dirigió hacia el Estrecho pasado por las inmediaciones de Medina Sidonia, Badalejos, rio Barbate, la torre de Benalup, el río Celemín hasta llegar el domingo 29 de Octubre a la Peña del Ciervo, donde los ejércitos reales instalaron el campamento. El 30 de octubre tiene lugar la llamada Batalla del Salado en que el ejército de Castilla, auxiliado por las tropas del rey Alfonso IV de Portugal derrotan definitivamente a las tropas benimerines del sultán Abu al-Hasan, auxiliado a su vez por el rey Yusuf I de Granada, y que supuso el fin de las incursiones musulmanas desde el norte de África.

La Batalla de El Salado. Anónimo, s. XVII.


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[i] ABELLAN PÉREZ, J.: Las vías de comunicación gaditanas en el siglo XIII. Cádiz en el siglo XIII. Actas de la Jornadas Conmemorativas del VII Centenario de la muerte de Alfonso X el Sabio. Universidad de Cádiz. Diputación de Cádiz. Cádiz. 1983. Pág. 132

[ii] LAGÓSTENA BARRIOS, L.G.: Asido Caesarina: La Antigüedad Romana de Medina Sidonia. En Historia de Medina Sidonia: de los orígenes a la época medieval. Prehistoria y Protohistoria. Diputación Provincial de Cádiz. 2011. Pág. 155

[iii] GONZÁLEZ JIMÉNEZ, M. (Ed.): Diplomatario Andaluz de Alfonso X. El Monte. Caja de Huelva y Sevilla, Sevilla, 1991, Págs. 440-443. Documento nº 416: Cuéllar, 3 de Agosto de 1274. Alfonso X aprueba el deslinde de términos entre Jerez, Lebrija y Arcos, efectuado por su hijo don Alfonso Fernández.

[iv] VERGARA, SEBASTIÁN DE: Vida y milagros de el thaumaturgo español, Moyses segundo, redemptor de cautivos, abogado de los felices partos, S.to Domingo Manso, abad benedictino, reparador de el Real Monasterio de Silos [Texto impreso] / que dedica, y ofrece .. 1736. En Madrid : en la Imprenta de los Herederos de Francisco del Hierro. Pág.

[v] Esta vía pecuaria procedente de Torrecera es conocida, según el tramo por Cañada de los Arquillos, de la Lapa o de Merinas.

[vi] LÓPEZ FERNÁNDEZ, M.: De Sevilla al Campo de Gibraltar: los itinerarios de Alfonso XI en sus campañas del Estrecho. Historia. Instituciones. Documentos, 2006, (33): 309-337. Puntualiza el autor que el cronista, a pesar de la rigurosidad cronológica, altera el orden de los lugares de acampada, pues “Patrite et Alberite” después de Alcalá de los Gazules en el trayecto hacia Gibraltar, opinando que el día veinticuatro de junio acamparon en las proximidades de Alcalá, probablemente en las vegas donde confluyen los ríos Fraja y Barbate, y el día veinticinco lo hicieron en Patrite y Alberite; esto es, entre dos afluentes que recibe el río Barbate por su izquierda y que se unen a éste en las Vegas de Pagana, hoy bajo las aguas del pantano que lleva el nombre de este último río. El lugar está muy cerca de Alcalá, así que aquel día hicieron una jornada de marcha muy corta ya que no más de diez kilómetros separan los dos probables lugares de acampada de los días veinticuatro y veinticinco de junio.

[vii] Chronica del muy esclarescido principe [et] Rey don Alfonso el Onzeno deste no[m]bre de los reyes que reynaron en Castilla y en Leon, padre que fue del rey don Pedro. Valladolid: en casa de Sebastian Martinez...: a costa de Pedro de Espinosa... y de Antonio de Zamora... 1551. Fol. LXXI rto.

[viii] Grant Cronica de Espanya Tercera partida. Libros I-XVIII / don frey Johan Ferrandez de Eredia, por la gracia de Dios maestro de la orden de la cavalleria del santo hospital de Sant Johan de Jherusalin. MSS/10134. BNE

[ix] LÓPEZ FERNÁNDEZ, M.: La Batalla del Salado (1340). Una visión desde la Fuerça de Armas. En La Batalla: Análisis Históricos y Militares. Cátedra Extraordinaria Complutense de Historia Militar. Madrid. 2020

jueves, 27 de febrero de 2025

EL GUADALHAMAN: UN ENCLAVE PRÓXIMO A PATERNA DE RIVERA INSPIRADOR DE POETAS ANDALUSÍES (4)

8. LOCALIZACIÓN DEL VALLE DE LAS PALOMAS.

 

Como refiere el texto original árabe, el Wadi l-hamam se encontraba entre Medina Sidonia y Arcos de la Frontera. Es el arabista Elías Terés Sábala quién identifica el Valle de las Palomas con el Rio Salado de Paterna, el antiguo Huydamina de los deslindes medievales, al Noroeste del actual  Paterna de Rivera. 



La primera referencia del topónimo en documentos castellanos aparece en el deslinde del término de Medina Sidonia realizado en 1269 por el hijo natural del rey Alfonso X el Sabio, Alfón el Niño[1], citado como Huydhamin y Huydhamina, nombre que daban los andalusíes al “arroyo Salado que es en la Angostura”: 

“... E tornó al villar de Alvotiquera onde comenzó a departir los términos entre Medina y Jerez y partió el término y puso mojones entre Medina y Arcos y el Pino mojones el qual puso primeramente en la dicha aldea entre los dichos términos. Y deste mojón va partiendo por las vertientes por cima del lomo otro mojón que es encima de un villarejo que es encima del arroyo que llaman los moros Hudaymín que es el Salado que es en la Angostura, y aquí parte los términos Medina y Arcos y Alcalá en que hay sesenta y dos sogas. Y de aquí va partiendo Medina con Alcalá y atravieza el Salado que dicen Huydhamina y sube a una cabezuela que está sobre una fuentezuela que dice como viene y otro mojón sobredicho y llega a otro mojón que es en la Cabeza Aguda que es sobre Paterna facia Medina en que hay noventa y cinco sogas. Y deste mojón van a otro mojón que es en una alcaría que nombra Costa que está a ojo de Medina en que a ochenta y cuatro sogas…”

 

Unos años más tardes, en 1274, el hidrónimo es nuevamente citado como Huit Humina en el deslinde de términos entre Jerez, Lebrija y Arcos[2] , realizado también por Alfón el Niño:

 

  “...E deste mojón desçiende a vn arroyuelo e va por vna cannada arriba a otro mojón que es en vna cuesta alta entre otras dos cuestas, que han nombre Cadí Acanaçer. E deste mojón va a vn torreón que es y çerca, que fue labor antygua, por donde viene el agua de Tenpul a Cádiz, que es sobre la carrera que va de Xerez a Alcalá a man syniestra, ó se parten los términos entre Xerez e Arcos e Alcalá. E deste mojón trauiesa esta carrera sobredicha y el arroyo que dizen Huit Humina, e va partiendo término de Xerez con Alcalá, e llega a otro mojón que es en vna cuesta llana que es en somo del Atalaya que ha nombre de Alcabaydad. E deste mojón se parten los términos entre Xerez e Alcalá e Medina, et ponen deste mojón hasta Medina e va contra la carrera que viene de Xerez a Medina a otro mojón que está en vna cuesta, do se parte el término de Paraaca, que finca a Xerez, y el Cuybaydad (sic) que fue término de Arcos e finca agora a Medina.  E deste mojón desçiende por una cannada e de sy va por el canpo e da en otro mojón que es vna cabeçuela llana çerca de vna laguna e vnas piedras que fueron vallarejo. E deste mojón va derecho a otro mojón que es en vna cuesta alta de parte de quende de la carrera que viene de Xerez a Medina, en derecho de vna penna redonda que ha nombre Cuyra, que está de la otra parte desta carrera. Y deste mojón desciende a la carrera sobredicha e atraviésala e va a esta penna redonda sobre dicha…”

 

Ambos deslindes se realizan en el siglo XIII, a los pocos años de la conquista definitiva de la zona por Alfonso X, destacando en estos textos los numerosos topónimos andalusíes que usaban los habitantes musulmanes de la zona en los siglos precedentes como es el caso del Huyd Hamina, al que los castellanos dieron el nombre de Arroyo Salado, perpetuado con los siglos como Arroyo Salado de Paterna, por estar próximo a nuestro pueblo.

 

El río Salado de Paterna es un afluente del río Guadalete que desemboca en su margen izquierda a la altura de Torrecera. Se forma por la unión de toda una red de arroyos y arroyuelos de Paterna (Amarguillo, el Hierro, Pozomedina, Cañada Honda), Medina (Huelvacar, Azúcar, Machorro, Almeriques, Bonete, Campanero, Higuerón, Salado de Medina, Hondo, de las Utreras, de los Viveros) y Jerez (Alquitón, del Molino, del Parralejo, de la Rendona, de los Arquillos). Debe su nombre actual al carácter salobre que le proporciona al curso de agua los materiales margoyesíferos del triásico con alto contenido en sales de su cuenca y por su proximidad a Paterna.



El Valle de las Palomas -Guadalhamam- hace por tanto referencia a la depresión y llanura que conforma la cuenca hidrográfica del río Salado de Paterna a lo largo de todo su curso fluvial, unos 15 km., desde su nacimiento en el término de Medina hasta su desembocadura en el rio Guadalete junto a Torrecera.

 

Paralelo al río discurría un tramo de la importante vía de comunicación de Jerez a Alcalá (actual Cañada de los Arquillos), por la que transitaban en el siglo XIII los poetas andalusíes y que en las proximidades de Paterna se cruzaba con el camino de Arkus a Medina ibn Salim, que no es otro que la antigua vía romana Hispalis-Asido, ambas muy transitadas desde la antigüedad.





[1] ANASAGASTI VALDERRAMA, A. M. y RODRIGUEZ LIANEZ L.: Medina Sidonia en la Baja Edad Media, historia, instituciones y documentos. Medina Sidonia. 1994. Págs. 159-162.

[2] GONZÁLEZ JIMÉNEZ, M. (Ed.): Diplomatario Andaluz de Alfonso X. El Monte. Caja de Huelva y Sevilla, Sevilla, 1991, Págs. 440-443. Documento nº 416: Cuéllar, 3 de Agosto de 1274. Alfonso X aprueba el deslinde de términos entre Jerez, Lebrija y Arcos, efectuado por su hijo don Alfonso Fernández.